«La comida a bordo del 'Severnaya Zemyla' comienza a escasear»

Luz Baz desciende del buque junto a un grupo de tripulantes. /Patricia Bregón
Luz Baz desciende del buque junto a un grupo de tripulantes. / Patricia Bregón

«El presupuesto es de tres euros por tripulante y día y sufren apagones para economizar combustible», manifestó Luz Baz, respresentante de la ITF, tras visitar hoy el buque ruso

J. F.- G.

Con un presupuesto de tres euros diarios por tripulante para comida y restricciones energéticas para economizar combustible, las condiciones de vida a bordo del 'Severnaya Zemyla' rayan la precariedad. «A partir de cierta hora se quedan a oscuras, y la comida comienza a escasear. De momento no han pedido asistencia, pero tampoco se puede descartar», manifestó Luz Baz, coordinadora en España de la Federación Internacional de Transporte, tras la visita que ha realizado esta mañana al buque ruso cuando están a punto de cumplirse cuatro meses desde que se dictase la orden de embargo que lo mantiene amarrado en el muelle de Valliniello por impago de una toma de combustible en Gibraltar.

El lado bueno es que «más o menos» perciben sus salarios, unos 300 dólares al mes un marinero de cubierta y menos de mil un oficial, y que la compañía continua enviando dinero, aunque sea con cuentagotas. También ha habido relevos en la tripulación, diecisiete hombres y dos mujeres, todos de nacionalidad rusa, y algunos han sido repatriados. Lo peor es la incertidumbre. «No sé sabe cuánto tiempo más van a continuar aquí, será hasta que la compañía salde la deuda o pague la garantía», manifestó Luz Baz.

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