La congregación del Ángel de la Guarda deja Avilés

La congregación del Ángel de la   Guarda deja Avilés
Pilar Zamora, María Isabel del Prado y Elvira López. / P. BREGÓN

Las hermanas religiosas llevaban casi 140 años en la ciudad y concentraban ahora su actividad en Versalles y La Magdalena

YOLANDA DE LUIS AVILÉS.

La ausencia de vocaciones está llevando a las distintas congregaciones católicas a acometer cambios en los últimos años que tienen su repercusión en las comunidades en las que 'trabajan' sus religiosos y religiosas. Avilés los vivió en septiembre de 2013 con los padres franciscanos y ahora ya se anuncia que las hermanas del Ángel de la Guarda dejarán también la ciudad en septiembre. Desde hace años concentraban su actividad en las parroquias de La Magdalena y Versalles. Actualmente forman la congregación avilesina Pilar Zamora, María Isabel de Prado y Elvira López.

Ellas viven con tristeza esta llamada de sus superiores y solo han pedido poder celebrar en sus parroquias el próximo día 8 de septiembre la Virgen de Covadonga como vienen haciendo desde hace años ante la hornacina de la calle La Paz. Esa será su despedida, a partir de ahí una de ellas se irá a Lugones, otra a Oviedo y la tercera a Huelva. Están acostumbradas a acudir a donde se las requiere, pero ahora ya jubiladas no esperaban tener que dejar la comunidad en la que se sienten queridas y apreciadas por su trabajo.

Es el segundo 'palo' que reciben en pocos días los feligreses de la iglesia de Santa María La Magdalena, que han recogido firmas para que el anunciado traslado de su párroco Alfonso Abel Vázquez a El Pozón no se materialice, lo mismo que han hecho los fieles de La Carriona en donde el cura también es titular. El Arzobispado de momento mantiene que esa decisión está consensuada y no dará marcha atrás.

Pilar Zamora, María Isabel del Prado y Elvira López desarrollarán su labor en Huelva, Lugones y Oviedo

Desde 1881

La Congregación de Hermanas del Ángel de la Guarda, de Derecho Pontificio, fue fundada en 1839, en Quillán, Departamento de L'Aude (Francia) por el sacerdote Luis Antonio Ormières y la Madre San Pascual. En 1881 fue su fundador el que animó la presencia en Avilés para fundar el Colegio Santo Ángel, que inicialmente estuvo en el palacio de Maqua y después con el crecimiento demográfico de la ciudad en sus nuevas instalaciones de El Nodo y que en los años ochenta del pasado siglo fue traspasado a los Salesianos, que no obstante mantienen su nombre de Santo Ángel en la denominación del centro.

La vinculación más estrecha con La Magdalena y Versalles se sitúa hace 51 años, cuando el entonces párroco de la primera iglesia, José Suárez, veía necesario contar con más ayuda para atender las necesidades sociales y espirituales de unos barrios en crecimiento. De esta forma, en el año 1967 las hermanas del Ángel de la Guarda abrían su segunda congregación en Avilés que con el paso del tiempo terminó siendo la única.

El año pasado celebraban el medio siglo en la parroquia con un sencillo acto en el que se reconoció el trabajo de esta congregación y su implicación en la vida social del barrio. «Hemos querido ser ángeles invisibles, despejando caminos y ayudando y formando a verdaderos discípulos de Cristo», aseguraban en septiembre del año pasado cuando LA VOZ quiso conmemorar con ellas su aniversario en La Magdalena.

Cuando se vayan en septiembre dejarán tras de sí muchos años de trabajo con total discreción. Primero en los setenta y ochenta con grupos como los de la escuela parroquial que desapareció cuando los colegios públicos pudieron asumir la formación de toda aquella población que había llegado llamada por los mejores momentos de empleo en Ensidesa, hasta proyectos como los diseñados para impulsar el desarrollo profesional de las mujeres del barrio.