La construcción modular gana adeptos

La construcción  modular gana adeptos
Algunos de los asistentes a la jornada organizada por el Colegio de Arquitectos con Sergio Baragaño como protagonista. / MARIETA

El arquitecto Sergio Baragaño comenta en Avilés sus obras destacadas mientras ArcelorMittal refuerza su investigación

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

Para el arquitecto Sergio Baragaño, Avilés es un lugar muy especial, una parte fundamental en su biografía. Aquí se levantan los tinglados de ArcelorMittal en el muelle de San Agustín, su primera intervención en la ciudad que no sólo reforzó la transformación de la imagen de la ría de Avilés, también le aportó sus primeros reconocimientos como arquitecto.

Y, también en la ciudad, nació su b-home, una propuesta de arquitectura modular con el acero como elemento esencial que se creó en colaboración con el equipo de I+D de ArcelorMittal, una relación que aún se mantiene con nuevos proyectos. «Seguimos investigando. Vengo periódicamente a Avilés para trabajar con el equipo. Son proyectos que aún están en una fase inicial, con unas normas muy estrictas de confidencialidad, pero que siguen en esa línea», explicaba ayer camino de Avilés donde durante la tarde ofreció una charla organizada por el Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias.

Baragaño también firmó el edificio que ocupa el Centro de Investigación de ArcelorMittal en las inmediaciones del Centro del Acero de la Fundación ITMA. De esta manera, la cercanía física de las diferentes obras permitió realizar una visita comentada por todas ellas.

Posteriormente, Sergio Baragaño profundizó en la arquitectura modular en las instalaciones del Centro del Acero y Materiales Metálicos. «Agradezco al Colegio de Arquitectos su invitación, siempre es muy enriquecedor poder compartir con compañeros», aseguró ayer. Una docena de arquitectos se sumaron a la actividad.

Lo cierto es que en los últimos años, la arquitectura modular gana adeptos, el propio estudio de Sergio Baragaño constata el cambio que se viene produciendo. «Cada vez estamos trabajando más. Tenemos proyectos de viviendas en Madrid, en Mallorca estamos trabajando mucho, pero lo más importante es que comienza a reclamarse arquitectura modular para oficinas, vivienda colectiva y también hoteles», asegura.

Y, aunque la intervención en hoteles aún se encuentra en una fase inicial, Baragaño destaca los proyectos de oficinas en los que trabaja en Madrid o Bilbao, por ejemplo.

De esta manera, se ejemplifica el cambio en la mentalidad, que según Baragaño, se está registrando. Caen las barreras ante la construcción modular, las viviendas donde el acero gana el espacio ocupado antes por el hormigón.

«Por primera vez se produce un cambio de mentalidad, tanto en el cliente como en las constructoras que desarrollan líneas de arquitectura modular. También las promotoras se interesan más», asegura Baragaño que no duda en calificar los actuales momentos como «un punto de inflexión».

Son varias las ventajas del empleo de este tipo de materiales. «Se reducen los costes de construcción; se acortan los plazos de entrega y los riesgos laborales son mucho menores», destacó Sergio Baragaño, junto con una mejor capacidad para cumplir normativas ambientales. Por estas razones, se produce un aumento de la arquitectura modular de manera constante.

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