«Estamos contentos de instalar el ferial, pero hay que ver si siguen cumpliendo»

Las atracciones comenzaron a instalarse ayer. /  OMAR ANTUÑA
Las atracciones comenzaron a instalarse ayer. / OMAR ANTUÑA

Los feriantes han comenzado a montar sus atracciones en el aparcamiento del Quirinal, satisfechos por su regreso

C. R. AVILÉS.

No fue el mejor día para montar los caballitos, pero después de tanto tiempo sin pisar suelo avilesino la lluvia fue el menor de los problemas. Los feriantes ocuparon ayer el aparcamiento lateral del polideportivo del Quirinal, y a lo largo de hoy terminarán de instalar un recinto dos años desaparecido y que, desde mañana y hasta el miércoles 24, recibirá a los niños avilesinos. Desde primera hora, los camiones ocuparon una explanada de la que tuvieron que ser retirados algunos coches estacionados hacia calles como Margarita Nelken y alrededores.

A pesar de la lluvia, los operarios trabajaron sin descanso mañana y tarde con vistas a tener listos cuanto antes los autos de choque, el saltamontes, las colchonetas o la bruja atómica, entre otros. Las atracciones ya se han repartido el espacio, aunque aún falta alguna camioneta de menor tamaño como la churrería. Su propietario, Borja Corrales, volvía ayer de Madrid con El Quirinal como destino inmediato. Él, como el resto, está moderadamente satisfecho. «Estamos contentos, por ahora están cumpliendo, pero hay que ver si lo hacen en el verano, la Navidad y carnaval», advirtió.

No es el único que alberga ese temor, aunque de momento la mayoría quiere centrarse en lo más inmediato: la Semana Santa y El Bollo. Emplazados en un lugar que no es su favorito, esperan que el tiempo y las ganas de los niños hagan el resto. Alejandro Castañosa, que ayer trabajaba a destajo, se confesaba contento a pesar de estar empapado por la lluvia. «Aguantamos generalmente carros y carretas, así que de momento sin ningún problema», valoraba sin levantar la vista de la instalación.

El acuerdo para que los feriantes pudiesen montar en Avilés se selló el pasado 27 de marzo tras haber quedado desierto de nuevo el concurso municipal y gracias a la intervención de la fundación de profesionales de las atracciones en ferias y eventos de Asturias.