«La criminología es una profesión de futuro», asegura José Faustino Brañas

Mercedes de Soignie y José Faustino Braña, ayer en el Aula de Cultura. /  MARIETA
Mercedes de Soignie y José Faustino Braña, ayer en el Aula de Cultura. / MARIETA

El decano del Colegio Profesional de Criminología habla de su disciplina en el Aula de Cultura de LA VOZ

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

Las posibilidades laborales de la criminología fue el tema central de la conferencia que ayer impartió José Faustino Brañas en el Aula de Cultura de LA VOZ DE AVILÉS, coordinada por Mercedes de Soignie. El decano del Colegio Profesional de Criminólogos de Asturias recordó la juventud de la organización colegial, la segunda en crearse en España, en 2016, después de Valencia y previa a las de Madrid y Barcelona.

Brañas explicó el largo camino de la criminología antes de asentarse académicamente como una disciplina científica encargada del estudio del hecho delictivo en todas sus variantes, desde la prevención, a los autores o las víctimas que, con frecuencia, son olvidadas, según comentó.

Con la idea del criminólogo forjada a base de series de televisión, Braña invitó a superar ese concepto, recordando la diferencia de modelo entre las tradiciones europea, en la que se encuentra España, y la anglosajona, la más popularizada.

El decano recordó como la reforma universitaria de Bolonia extendió los grados de criminología por toda España, lamentando que la Universidad de Oviedo no optase por convertir en titulación oficial el título propio que venía impartiendo. «Tenía una gran calidad. La criminología es multidisciplinar y se contaba con los penalistas de Derecho, con los profesores de Psicología, de Medicina Legal... El nivel era muy bueno», apuntó. Incluso recordó como «uno de los compromisos del rector es la creación de la titulación y esperamos que lo cumpla. Nosotros, siempre que lo vemos, se lo recordamos; aunque él intenta vernos menos», apuntó.

Brañas desatacó que la criminología «es una disciplina joven, con mucho trabajo por hacer. Somos una profesión de futuro», aseveró. Con todo, la cuestión laboral fue uno de los temas que más preocuparon a los participantes. Así, el padre de un estudiante de criminología preguntó por el futuro profesional de su hijo, que en los próximos meses se graduará en esta especialidad.

«La opción fácil es opositar a la Policía o instituciones penitenciarias, donde se necesitan criminólogos. Luego existen otros campos donde tiene que ir abriendo camino, lo que no es sencillo», respondió el ponente. En este sentido, defendió la necesidad de reforzar el peso de la criminología en instituciones penitenciarias. «Se reforzará tarde o temprano; así que cuando primero se haga, mejor», sentenció.

Además citó la posibilidad de hacer informes criminológicos sobre accidentes de tráfico, trabajar en el campo del urbanismo, «ya que hay espacios más proclives a la comisión de delitos», en la seguridad privada y también en la atención a las víctimas.

También hubo preguntas de madres de futuros estudiantes, interesados por la rama de bachiller que debe escoger o, incluso una estudiante, se interesó sobre la posibilidad de estudiar Psicología antes de Criminología. Sobre lo primero, Brañas aconsejó ir por el bachillerato técnico o científico «para poder tener unos buenos conocimientos de matemáticas, que cada vez son más importantes porque el peso de la estadística es cada vez mayor». En el segundo caso, declinó ese camino ya que «en Criminología estudias la psicología que necesitas».

No faltaron cuestiones trascendentales, como saber si «el criminal se hace o se nace». Brañas rechazó el ideal de la bondad natural. «Si hubiésemos hecho caso a Hobbes antes que a Rousseau, nos hubiera ido mejor», concluyó.