Cruz Roja prepara mantas y café para las personas sin techo durante la ola de frío

Una persona sin hogar durmiendo ayer en José Cueto. /  MARIETA
Una persona sin hogar durmiendo ayer en José Cueto. / MARIETA

Un equipo de voluntarios repartirá ropa de abrigo y bebidas calientes a los sin hogar que pernoctan en las calles de Avilés para ayudarles a hacer frente a las gélidas noches

EVA FANJUL AVILÉS.

Cinco grados, esa es la temperatura que pone en marcha el protocolo de atención a las personas sin hogar de Cruz Roja. A pesar del frío de los últimas noches, los termómetros en Avilés no han alcanzado la cota límite y el protocolo aún no se activado este invierno, aunque la puesta en marcha parece inminente si se cumplen las previsiones que anuncian la llegada de una ola de frío polar para los próximos días.

«Estamos en alerta y en cuanto se confirma a través del 112 que la temperatura baja a los cinco grados nos ponemos en marcha», explica el coordinador de Socorros y Emergencias de Cruz Roja Avilés, Javier Suárez.

El equipo de intervención de Avilés se compone de dos o tres voluntarios que recorren en un vehículo de la organización las zonas de la ciudad habitualmente frecuentadas por las personas sin hogar, como los cajeros de las entidades bancarias o algunos soportales. «Los voluntarios suelen salir a partir de las once de la noche, que es cuando estas personas sin hogar suelen retirarse a dormir. Cuando los localizan, les preguntan cómo están y les ofrecen una manta, una bebida caliente como café o caldo y, en ocasiones, algo de comer como productos de bollería», comenta Suárez.

El año pasado la entidad realizó diez salidas y atendió a seis personas sin hogar

Según ha informado la Asamblea Local de Cruz Roja Avilés, en el marco de este programa de atención a personas sin hogar, en 2017 se hicieron cinco salidas y se atendieron a dos personas sin techo; mientras que en el año 2018 se realizaron diez salidas de este tipo, durante las que los voluntarios de la organización prestaron atención a un total de seis personas sin hogar que pernoctaban en las calles de Avilés.