De la cuadra a la nave industrial

Santiago Longo y Rudi Lobosco, del taller de fundición artística Auriga, recibieron ayer el Premio Emprendedor en la Cámara. / MARIETA
Santiago Longo y Rudi Lobosco, del taller de fundición artística Auriga, recibieron ayer el Premio Emprendedor en la Cámara. / MARIETA

La Cámara entrega su Premio Emprendedor al taller de fundición artística Auriga

RUTH ARIAS AVILÉS.

«Igual que los yankis crean sus empresas en garajes nosotros, que estamos en Asturias, creamos la nuestra en una cuadra», asegura Santiago Longo, cofundandor del taller fundición artística Auriga, una iniciativa única en Asturias que hoy, instalada en una de las naves industriales del PEPA, se ha convertido en una empresa en crecimiento y que ha sido galardonada este año con el Premio Emprendedor del Año de la Cámara de Comercio de Avilés.

A Longo le acompaña en su aventura Rudi Lobosco, y juntos recogieron ayer el galardón en un acto celebrado en la sede de la entidad cameral en la plaza de Camposagrado. El premio supone para ellos «un empujón importante», y les anima a «seguir luchando en esta aventura trepidante» que es crear una empresa, echarla a andar y procurar que mantenga el ritmo.

Su sueño es seguir creciendo, y hasta ahora lo han hecho bastante. No solo pasaron de la cuadra a la nave, sino que cambiaron «los trajes sustraídos al señor Mittal» por otros propios, y compran el metal que utilizan para crear las esculturas monumentales de artistas como Favila, los trofeos o placas como la recientemente colocada en La Toba con los rostros de los hermanos Castro según el precio que marca la bolsa de Londres, y no «los que negociábamos con los chatarreros».

El salto ha sido importante, y lo seguirá siendo. A pesar de que Auriga nació hace tan solo tres años, Longo y Lobosco ya piensan en ampliar sus hornos de fundición y realizar otra serie de inversiones en su particular taller. Y también van viendo la necesidad de aumentar la mano de obra.

Su iniciativa ha sido valorada por el jurado de este premio, que este año cumple su vigésima edición, como un proyecto «original, diferente y único en Asturias», según señaló el presidente de la comisión de Formación de la Cámara, Natán Fernández. Hay muchos talleres de fundición industrial, pero el suyo es el único pensado para llevar a cabo obras artísticas de forma artesanal. Trabajan con metales no férreos, como el aluminio, el latón y el bronce, y su otra característica diferenciadora es que se encuentran abiertos al público, y organizan cursos y talleres de fundición artística y modelado.

Longo y Lobosco hacen trabajos escultóricos, pero también de restauración, y ofrecen servicios de mantenimiento de esculturas. Así se han especializado en algo en lo que apenas tienen competencia y han encontrado su nicho de mercado. Se conocieron en la Factoría Cultural, y de ahí dieron el salto al mundo empresarial, en una iniciativa que ayer fue valorada por la Cámara, el Principado y el Ayuntamiento, con la esperanza de que su ejemplo sirva de impulso a otros emprendedores capaces de crear proyectos tan innovadores y tan realistas como el suyo.

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