«Los cuatro días del Celsius empiezan a quedarse cortos»

Jorge Iván Argiz posa en la Plaza de España. / PATRICIA BREGÓN
Jorge Iván Argiz posa en la Plaza de España. / PATRICIA BREGÓN

Jorge Iván Argiz, codirector del Festival Celsius 232: «Todos los grupos políticos ven el festival como un bien para la ciudad, y eso es esencial, porque hacerlo a la contra sería imposible»

MARINA MARTÍN AVILÉS.

Jorge Iván Argiz es editor y crítico de cómic, y en 2012 fundó junto a Cristina Macía el festival de género Celsius 232, del que sigue a la cabeza y cuya octava edición ha celebrado esta semana.

-Acaba de terminar el Celsius, ¿qué tal la acogida respecto a otros años? ¿El balance es positivo?

-La gente nos lo pone muy fácil, a veces nos tratan hasta demasiado bien, porque cuando haces el festival te das cuenta de fallos pero la gente sólo habla de lo bueno. Respecto a otros años, ha habido más actividades que se solapan entre ellas, y eso siempre es un riesgo. Y aún así hemos tenido llena la carpa, el auditorio, el Ferrera, todo. Los cuatro días empiezan a quedarse cortos, la verdad. Cuando la gente nos dice que se cogen vacaciones específicamente para poder venir al Celsius es increíble.

-¿Sentís que el Ayuntamiento apoya el festival, os da facilidades?

-Siempre hay dos cosas. Por un lado el dinero que te dan, que siempre el que organiza quiere que le den más, pero yo pienso que el apoyo y el mimo que nos da el Ayuntamiento trasciende eso, hay cosas más importantes que el dinero. El Ayuntamiento desde el principio ha acogido genial el festival, lo valoran mucho. Pero no sólo por parte del Ayuntamiento, que también, sino que todo el organigrama que forman los grupos políticos ve el Celsius como un bien para la ciudad. Y es esencial en un festival, hacer un festival a la contra es muy difícil, por no decir imposible.

-¿Cómo es el proceso de organizar el festival, de decidir qué autores vienen o qué actividades se hacen?

-Es una pregunta muy interesante, nunca me la hacen. Nos peleamos mucho, porque tenemos gustos diferentes, y esto de hecho nos motiva, porque tener un pensamiento único era algo que no nos convencía. Tenemos un espacio muy pequeño de actividades así que se llena muy rápido. Antes de que nos demos cuenta hemos llenado todos los huecos y solamente estamos en enero, y sabemos que nos van a seguir llegando propuestas. El proceso es leer mucho, un poco de todo y, sobre todo, escuchar a la gente que sabe de lo que tú sabes menos. Y luego muchas peleas y discusiones. Muchas veces es difícil porque hay ocho nombres para dos huecos.

-Este año el Celsius ha coincidido en fechas con la Semana Negra de Gijón, dividiendo público. ¿Fue un problema de falta de coordinación entre festivales?

-Una vez que ubicas las fechas y tienes los primeros invitados moverte es casi imposible, y más si viene gente internacional. Nosotros anunciamos las fechas de esta edición durante el Celsius pasado, igual que ya están anunciadas las del año que viene. Es decir, cualquier evento tiene claras nuestras fechas con mucha antelación. Lo ideal es que no coincidan, pero de cuando en cuando va a pasar y no depende de nadie en particular. El año que viene, en un principio, no debería coincidir, pero nunca se sabe.

-¿Cuáles son esas fechas? Y, ¿hay algo más que ya se pueda adelantar?

-El verano que viene será del 17 al 20 de julio. Algunos de los nombres que ya están confirmados son Rachel Hartman, Joe Abercrombie o John Scalzi.