«Debemos cambiar la forma de producir, de consumir y de reciclar»

Ana Fernández Iglesias, ayer en las instalaciones de ArcelorMittal en Avilés ./MARIETA
Ana Fernández Iglesias, ayer en las instalaciones de ArcelorMittal en Avilés . / MARIETA

«Necesitamos todo el talento joven posible porque debemos repensar todas las maneras de consumir y de producir»

FERNANDO DEL BUSTOAVILÉS.

El Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer acogerá mañana, sábado, 19 de enero, una charla de Ana Fernández Iglesias (Avilés, 1983), responsable del Área de I+D de Recursos Sostenibles en el Centro New Frontier de ArcelorMittal, con la que el Parque Científico Tecnológico de Avilés pretende impulsar las vocaciones científico-tecnológicas en las mujeres. Además, como embajadora de Economía Circular, presentará estos principios a las jóvenes científicas. De todo ello, conversa con LA VOZ.

-¿Cómo llegó a una ingeniería?

-No me resultó fácil. Me gustaban tanto las ciencias como las letras. Estudié la PAU y las dos primeras opciones que escogí fueron Periodismo o Ingeniería Química. No tenían nada que ver una con otra.

-¿Tenía claro que sería Ingeniería Química?

-Me gustaba la química, la física y la parte medio ambiental. Escogí ingeniería química porque me permitía trabajar en campos medioambientales. Podía haber estudiado Ciencias Ambientales, pero no se ofrecía en la Universidad de Oviedo.

-¿Qué fue lo que le hizo decidirse?

-Influyó mucho los campos en los que se puede aplicar. Muchas veces hay que pensar en esas posibilidades. En Estados Unidos, la Ingeniería Química se considera una de las más avanzadas. Es una ingeniería multidisciplinar que nos habilita a hacer muchas cosas que no esperamos. De hecho, cuando me incorporé a ArcelorMittal comencé a trabajar en temas de minería. Incluso, en 2017 hice el doctorado en minería, sobre sostenibilidad de gestión de residuos mineros.

-La charla de mañana busca fomentar las vocaciones científicas en las adolescentes, pero en los laboratorios de ArcelorMittal veo tantas mujeres como hombres. ¿En la empresa existe una especial sensibilidad o ya se produce ese fomento de vocaciones?

-No se busca una paridad en los equipos, sino la persona. El set de valores del centro va más allá de que sean hombres o mujeres. Es verdad que en mi equipo hay ahora más mujeres que hombres, pero al principio no era fácil reclutar mujeres. Es cierto que tenemos mujeres en muchos puestos de responsabilidad en los centros de I+D dentro de la empresa, pero no es un mandato.

-Entonces, ¿cómo alimentar las vocaciones científicas femeninas?

-Tenemos que repensar y rediseñar totalmente la manera en la que utilizamos los recursos y consumimos. Y, para ello, necesitamos todo el talento posible. La economía circular toca todos los campos y para ello necesitamos talento joven.

-Pero eso es independiente del sexo, se trata de talento, no de ser hombres o mujeres.

-En mi entorno de trabajo nunca he tenido limitaciones ni discriminaciones. Igual otros sitios no son como aquí, pero en ArcelorMittal nunca he sentido que tenga menos posibilidades por ser mujer.

-¿Y cómo llega a ser embajadora de la economía circular?

-Juan Verde lidera la Fundación Advaced Leardership y ha defendido este concepto de economía circular. En julio del pasado año organizó una cumbre en Madrid para crear líderes de opinión o embajadores para defender estos planteamientos. Se presentaron unas dos mil personas y se seleccionaron trescientas, seis de Asturias, entre las que yo estaba.

-¿Por qué le atrajo la economía circular?

-Soy una creyente total, la economía del futuro será o circular o no será. Es evidente que la manera actual de consumir los recursos es insostenible. Hay que cambiar todo: la manera de producir, de consumir, de reciclar, de reutilizar. La economía circular es restaurativa y regenerativa por diseño y se basa en una constante innovación. No es algo que se ha inventado este año. Ya me había interesado antes.

-¿En su trabajo profesional aplica estos conceptos?

-Sí, tenemos diferentes líneas de investigación para la sostenibilidad de los recursos mineros. ArcelorMittal es una empresa pionera en este campo en el mundo.

-¿Qué es lo más complicado a la hora de divulgar la economía circular: las dinámicas de las empresas, posibles barreras de la gente?

-Es mucho más amplio de lo que parece en un principio. No afecta sólo a la manera de producir, también de consumir. Se prioriza la manera de usar las cosas y conceptos como el de obsolescencia programada que tanto se oyó hace unos años se cuestionan. Se quiere que los materiales tengan la mayor vida posible de diferentes maneras, como reutilizando.

-Esto tiene que ver con lo que comentaba de las vocaciones científicas.

-Sí. Las niñas que estudien ingenieras, ciencias o matemáticas, las competencias que ahora se conocen como STEM, deberán pensar diseños que se pueden reutilizar, incluso cambiar conceptos de la sociedad.

-¿Por ejemplo?

-¿Por qué tener un móvil o impresora? Igual es mejor alquilar y pagar por su uso o una actualización. Muchas empresas ya piensan en cómo afrontarlo. Es decir, esto obliga a invertir en I+D+i. Quien no sea capaz de hacerlo no podrá sobrevivir. También busca que las empresas europeas dependan menos de la importación de materias primas.