«Los deberes son una herramienta útil, pero en su justa medida y no a cualquier precio»

«Los deberes son una herramienta útil, pero en su justa medida y no a cualquier precio»
La doctora en Psicología Natalia Suárez ayer, en Avilés. / JOSÉ PRIETO

La psicóloga Natalia Suárez disertó ayer sobre la conveniencia o no de los deberes escolares en el ciclo 'Ciencia en extensión'

EVA FANJUL AVILÉS.

En su conferencia 'Los deberes escolares. Un tema objeto de polémica', impartida ayer en el centro de Servicios Universitarios de Avilés, Natalia Suárez, profesora del Departamento de Psicología de la Universidad de Oviedo, abordó el intenso debate educativo que suscita este asunto y abogó por encontrar un termino medio con «unos deberes equilibrados en contenido y cantidad a cada edad».

-Deberes ¿sí o no?

-Deberíamos salir de esta situación tan polarizada y evitar los extremos. Hay que decir sí a los deberes porque son una herramienta educativa útil y necesaria pero en su justa medida y tienen un beneficio comprobado en el rendimiento de los estudiantes. Pero, no se trata de poner deberes a cualquier precio. Se ha visto que a veces los alumnos están saturados, hacen deberes por mera rutina y, si no son adecuados y son repetitivos o desproporcionados, no sirven de nada.

-¿Cómo deben ser los deberes?

-Deberes adecuados son los que no les supone un tiempo excesivo que les impida desarrollar una actividad de ocio y los que están conectados con la materia que se está estudiando y le pueden aportar un refuerzo del conocimiento adquirido. Aunque no hay una formula matemática exacta los expertos recomiendan que desde primero de Primaria se dediquen unos diez minutos por materia. Eso sería suficiente. Si respetamos esa regla, un alumno de sexto no debería dedicarle más de una hora diaria a los deberes. Y esto no tiene que ser todos los días, depende de las necesidades.

-La queja de muchos padres es precisamente el tiempo que los niños dedican a las tareas.

-Sin duda, si los deberes son excesivos es necesario cambiar la metodología. La clave no es el tiempo que se le dedica sino cómo se aprovecha ese tiempo. A veces cuando un niño tarda mucho no nos está indicando que trabaje mucho sino que puede que trabaje mal que hay dificultades o distracciones.

-¿Cuál es el papel de los padres?

-El papel de los padres es de apoyo. Deben decirles a los niños que tienen que hacer solos los deberes y que les apoyarán si lo necesitan. También es necesario facilitar que no haya distracciones e intentar que ellos tengan más capacidad para gestionarse. Y, por supuesto, no hacerles los trabajos ni acabarles los deberes. No pasa nada si un día lleva un ejercicio sin terminar porque no sabe hacerlo, así el profesor verá que tiene dudas y podrá ayudarle.

-¿En qué les beneficia?

- Pues les ayuda a desarrollar un hábito de trabajo y la autonomía, porque es el momento en el que realmente te enfrentas solo a una tarea sin el profesor. Y, obviamente, el refuerzo que supone volver a trabajar lo adquirido en clase.

 

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