«El deportista popular también tiene que hacerse chequeos»

Carmen Arnaudas durante su intervención en la VI Jornadas Deporte y Salud. / MARIETA
Carmen Arnaudas durante su intervención en la VI Jornadas Deporte y Salud. / MARIETA

Carmen Arnaudas, de la Agencia Española para la Protección de la Salud en el Deporte, alerta de un horizonte sin profesionales de la medicina deportiva

C. DEL RÍO AVILÉS.

La salud del deportista profesional español está bien controlada, pero la ley 3/2013 de Protección de la Salud y Lucha contra el Dopaje pretende ir a más y ampliar esa cobertura al resto de deportistas. Es, en realidad, el principal objetivo de un plan en fase de desarrollo cuyas líneas de trabajo detalló ayer Carmen Arnaudas, médico especialista en Medicina de la Educación Física y del Deporte de la Agencia Española para la Protección de la Salud (AEPSAD) en el Deporte, en las VI Jornadas Salud y Deporte, organizadas por la Fundación Deportiva Municipal.

Más que novedades, el plan pauta y amplía muchas de las iniciativas que ya se están llevando a cabo en lugares o con colectivos concretos. Por ejemplo, la tarjeta de salud, un documento expedido al deportista por la AESAP que incluye información sobre su historial médico de gran utilidad para cualquier profesional sanitario. A día de hoy, la tarjeta solo la expide el Centro de Medicina del Deporte de la AEPSAD, «aunque la idea es extenderlo a todas las comunidades y para todo el ámbito deportivo, no solo a los deportistas de elite, sino a toda la persona que practica algún deporte».

Porque en lo que sí hizo hincapié Arnaudas al margen de su intervención técnica en la jornada, fue en la «importancia» de que los deportistas populares realicen reconocimientos previos a la práctica deportiva y de cara a pruebas que requieren un esfuerzo importante. «Hay gente que no está acostumbrada a hacer deporte y de repente se lanza sin saber si está preparada», indicó. Cree que, en general, el deportista «no está mentalizado de la importancia del reconocimiento» y señaló la amplia red tanto de centros públicos como privados para someterse a estos controles. «El deporte tiene un beneficio general en la salud, pero siempre que sea adecuado a la edad y a las condiciones física de quien lo practica», subrayó.

Arnaudas está segura del riguroso control al que está sometida la salud de los deportistas de alto nivel, pero acerca del resto ya no lo tiene tan claro. Con un handicap añadido, el futuro incierto de la Medicina del Deporte como especialidad, que a día de hoy no existe. «Los que estamos en activo tenemos ya una edad. Enseguida nos empezaremos a jubilar. Es una problemática que tenemos ahora y que estamos intentando resolver».

Respecto al plan de apoyo en sí señaló que incluye apartados como «la determinación progresiva de la obligatoriedad del reconocimiento médico, la regulación del contenido y la expansión de la tarjeta de salud, la protección de la salud en los deportistas de alto nivel, esa misma protección cuando finaliza la actividad deportiva, promover la disminución de los riesgos de la práctica deportiva en cuanto a salud y la proposición de medidas para la asistencia sanitaria en instalaciones y en competiciones», entre otras. «Muchas cosas que se hacen ya, pero que había que reglamentarlas», resumió.

La de Arnaudas fue la primera de las tres charlas con las que ayer se estrenaron unas jornadas que concluyen hoy en el Hotel NH Palacio de Avilés. Inauguradas por la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín señaló el «compromiso» con el que se constituía hace cuarenta años la Fundación Deportiva Avilés. «Pero sería en 1984 cuando se crea el departamento de medicina deportiva convirtiendo el binomio Deporte-Salud en una de las bases fundamentales de la práctica deportiva en nuestra ciudad», aseguró. En 2001, la Dirección General de Deportes del Principado de Asturias decidió crear en Avilés la sede de la Unidad Regional de Medicina Deportiva de Asturias, «referencia en nuestro país» y «a la vanguardia de la medicina deportiva».