Despedida por todo lo alto en El Muelle

Arizona Baby fueron los primeros en salir al escenario del quiosco de la música en El Muelle. / MARIETA
Arizona Baby fueron los primeros en salir al escenario del quiosco de la música en El Muelle. / MARIETA

La Mar de Ruido podría tener otra ubicación en 2020 si se hacen obras en el parque

MARINA MARTÍNAVILÉS.

El festival La Mar de Ruido vivió ayer su última noche, en la que los grupos Seguridad Social y Arizona Baby volvieron a llenar el parque del Muelle de música y de un público dispuesto a disfrutar con ella. Se cerraba así la edición número quince del festival, que ya está más que consolidado y que atrae a un público fiel dispuesto a pasarlo en grande. Su organizador, Béznar Arias, reconocía estar «muy contento, como todos los años» por cómo se había desarrollado. «El viernes Leo Jiménez estuvo apabullante, muy entregado», comentaba, al igual que alababa el concierto de Elliott Murphy del sábado, que « ha sido uno de los mejores que yo le he visto en muchos años, vino con muchas ganas». Ayer llegaron los esperados conciertos de Arizona Baby y Seguridad Social. José Manuel Casani, vocalista de este segundo grupo «estaba encantado, quedó maravillado con el escenario, con el quiosco», comentaba Arias.

Y, rodeando el original escenario, un público entregado que no ha querido perderse la cita. «No voy a dar cifras, dar números de asistencia me parece pretencioso salvo que haya entradas y sepas cuántas exactamente has vendido», sentenciaba el organizador. Pero con cifra o sin ella, lo que está claro es que había mucha gente, y así lo muestran las fotografías.

Ahora solo queda esperar la edición del verano que viene, en la que quizás el festival deba cambiar de manera provisional su característica ubicación. «A ver si el año que viene celebramos aquí La Mar de Ruido, porque se comenta que va a haber obras», explicaba Arias. Bien es cierto que hace algo más de un año desde el Ayuntamiento ya se avisó de esta remodelación, que dejará intacto el mítico quiosco del centro del parque. Sin embargo, si el próximo La Mar de Ruido coincide con las obras, no tendrá más remedio que celebrarse en otro lugar. «Tengo plan B, y también tengo plan Z. Digo B y Z porque la alternativa empieza por la B y por la Z», ríe Arias, para dejar pensando a los avilesinos sobre ese lugar.

Sea cual sea su ubicación, en 2020 La Mar de Ruido volverá a proponer sonidos rockeros y cumplirá ya dieciséis años.