Más educación sexual para todos

Sesión del curso, ayer en la Universidad. / MARIETA
Sesión del curso, ayer en la Universidad. / MARIETA

Profesionales de distintas áreas administrativas reclaman mayor formación en sus departamentos

ÁLVARO SÁNCHEZAVILÉS.

«El sistema sanitario no tiene en cuenta las consecuencias que una enfermedad puede tener en la vida sexual de las personas, muchas enfermedades repercuten directamente en la vida sexual de una persona y pese a que existen herramientas para solventar esas consecuencias, no se aplican». Lo afirma Enrique Oltra Rodríguez, enfermero, sexólogo y profesor de la Facultad de Enfermería de Gijón y uno de los ponentes que ayer participó en la segunda jornada del curso de curso de sexología organizado por la Universidad de Oviedo en la charla sobre sexología aplicada en espacios públicos. En la mesa redonda participaron tres profesionales de diferentes servicios públicos: sanidad, educación y servicios sociales, que hablaron de su experiencia como sexólogos en sus departamentos.

La finalidad del curso es dar a conocer el mundo de la sexología, la multidimensionalidad que abarca y la potencialidad que tiene a la hora de entender a las personas, no únicamente en lo clínico y biológico, sino también en lo social y lo educativo. Se trata de un curso de la Universidad de Oviedo con más de quince años de experiencia, se trata de una de las actividades más antigua y consolidada.

En particular esta charla tiene como objetivo principal denunciar la necesidad de más educación sexual para los profesionales de sus áreas. Salomé Cia Brasero, sexóloga y psicóloga del Instituto de Infancia del Principado de Asturias, denuncia la necesidad de una ley autonóma que sirva como patrón de actuación en casos de identidad de género y sobre todo que sirva de protección para los derechos de los menores transexuales.

Dicha ley estuvo a punto de aprobarse, pero debido al cambio de legislatura en mayo quedó a medio camino. Esta legislación daría potestad al menor de decidir y exigir que se le reconozca como él considere oportuno, sin necesidad de presentar ningún informe clínico. La finalidad de esa ley es despatologizar la tranxesualidad, que sean las personas y no los médicos los que determinen la identidad su propia identidad. «Es importantísimo conocer bien las pautas, dado que desde el desconocimiento se puede a llegar a meter muchísimo la pata, sobre todo si nos encontramos con menores transexuales y no sabemos cómo abordar la cuestión, una mala atención puede tener consecuencias muy perjudiciales.

En la mesa también estaba Ana Fernández Alonso, de Astursex, quién habló sobre la necesidad de más y mejor educación sexual desde las aulas como herramienta clave para prevenir futuros casos de acoso, abusos, etcétera.

No es necesario pertenecer al alumnado de la Universidad de Oviedo para acudir estas sesiones, pero sí matricularse en el curso con una cuota de 141 euros. Durante hoy y mañana se realizarán más charlas sobre sexología aplicada a diferentes ámbitos como amor, relaciones interpersonales, orígenes de la sexología, feminismo o incluso contextos laborales y sus posibilidades de futuro.