Las empresas que operan en el Puerto podrían optar a concesiones de suelo en el PEPA II

Terreno que ocupan las baterías de cok. / MARIETA
Terreno que ocupan las baterías de cok. / MARIETA

La Autoridad Portuaria estudia la compra de suelo de las baterías de cok para ampliar los servicios en procesos de acabado y transformación

ALBERTO SANTOSAVILÉS.

La Autoridad Portuaria de Avilés ha visto en el cierre de las baterías de cok una oportunidad para darle valor añadido a las empresas que utilizan el puerto. Según confirmó a este periódico su presidente, Santiago Rodríguez Vega, se está valorando la adquisición de suelo en lo que será el polígono PEPA II, en función de los usos que se establezcan finalmente en la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).

Esas parcelas que pasarían a ser propiedad del Puerto no serían un simple terreno para zona logística y almacenaje relacionado con la actividad del puerto. La intención de la Autoridad Portuaria es, en caso de comprar suelo en el nuevo polígono, otorgar las parcelas en régimen de concesión a empresas que necesiten procesos de acabado y transformación de sus productos relacionados con los tráficos portuarios.

Aparte del valor añadido que eso supondría, el Puerto también potenciaría, en el caso de que las empresas lo necesitasen, la utilización de la nueva conexión ferroviaria en la margen derecha de las instalaciones portuarias de Avilés. De hecho, el tendido de vías de las baterías de cok conduce directamente a los muelles de Valliniello, previo paso por las inmediaciones del muelle de ArcelorMittal en la dársena de San Agustín.

El ámbito de actuación previsto en el plan director del suelo que quedará liberado tras el cierre de las baterías de cok alcanzará los 350.000 metros cuadrados, tal y como desveló LA VOZ DE AVILÉS el pasado mes de julio. Las superficies resultantes tras el proceso de reurbanización del terreno delimitan 230.000 metros cuadrados que se destinarán a parcelas para nuevas actividades empresariales, 80.000 metros cuadrados de viales y 40.000 de zonas verdes y equipamientos.

El desarrollo de ese plan director incluye lo que debe ser la propuesta técnica por parte de Sepides, sociedad estatal propietaria del suelo, para modificar el Plan General de Ordenación Urbana de Avilés. En ese cambio se establecerán los usos que estarán permitidos en el polígono PEPA II. Cabe la posibilidad que las distintas áreas delimitadas permitan la flexibilidad para la convivencia de la industria tradicional con nuevos sectores empresariales, como el tecnológico, dentro de la apuesta del Ayuntamiento de Avilés por todo lo que tenga que ver con la innovación.

Sería en esa zona de industria tradicional en la que la Autoridad Portuaria de Avilés estudiaría las condiciones para comprar suelo y ponerlo a disposición de las empresas que generan tráficos portuarios. También influirá la política de comercialización de esas parcelas por parte de Sepides, si los precios son competitivos o se repite el conflicto que se generó con la puesta en marcha del Parque Empresarial.