Los intoxicados en huelga de hambre sufren mareos y dolores musculares

El médico Manolo López toma la tensión a Víctor Calota, uno de los intoxicados en huelga de hambre /Patricia Bregón
El médico Manolo López toma la tensión a Víctor Calota, uno de los intoxicados en huelga de hambre / Patricia Bregón

Un médico reconoce a los tres extrabajadores de IMSA acampados frente a Asturiana de Zinc

EVA FANJULAvilés

Tras cuatro días en huelga de hambre, el estado de salud de los tres extrabajadores intoxicados por mercurio en Azsa «preocupa pero no está mal dadas sus circunstancias», ha manifestado el médico voluntario Manolo López que esta tarde visitar a los tres afectados que permanecen acampados desde el martes a la entrada de Asturiana de Zinc.

Carlos Martínez Acevedo, Víctor Calota y David Román presentan algún mareo, dolores musculares, insomnio y ansiedad pero aseguran que, conscientes del riesgo que implica, se mantienen «firmes» en su decisión de seguir adelante con la huelga de hambre para exigir que se cumplan los compromisos de asistencia médica que afirman han dejado de recibir.

Tras comprobar su constantes vitales y su nivel de glucosa, el facultativo ha observado que los niveles de glucémicos que presentan son «tolerables» pero advierte que, dadas las secuelas que presentan por la intoxicación, «someterse a una huelga de hambre no es ninguna broma y dentro de cuatro o seis días la situación de riesgo para su salud se incrementará y puede empezar a podrucirse algún fallo metabólico o incluso renal», recalcó.

Para evitar que esto llegue a pasar el doctor López ha recomendado a los extrabajadores afectados que «se hidraten con suero oral y bebidas isotónicas. También que tomen un complejo vitamínico para prevenir una bajada del sistema inmunitario», explicó.

Esta es la segunda ocasión que Manolo López asiste como médico voluntario a los intoxicados por mercurio. La primera vez fue durante la primera huelga de hambre que llevaron a cabo en 2013.

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