«Cada euro invertido en felicidad reporta dos en beneficio a las empresas»

Cecilia Coll; Adolfo Santos Folch, Emilio Ruiz García e Isabel Martínez Castro durante su intervención en el congreso . / PATRICIA BREGÓN
Cecilia Coll; Adolfo Santos Folch, Emilio Ruiz García e Isabel Martínez Castro durante su intervención en el congreso . / PATRICIA BREGÓN

Isabel Martínez Castro destaca la importancia de un nuevo modelo de prevención basado «en promover la salud más que evitar el problema»

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

La inversión en felicidad, en el bienestar de los trabajadores no sólo implica mejorar el ambiente en la empresa, también supone una vía para mejorar la rentabilidad de la compañía. Así lo aseguró ayer Isabel Martínez Castro, acreditada como Well Ap y CEO de IS Well España, que intervino en una mesa redonda sobre la posibilidad de implementar estrategias para crear un clima de felicidad en las empresas. La ponencia se desarrolló en el XII Congreso de Ergonomía y Psicología que ayer se clausuró en el Hotel Nh Collection Palacio de Avilés.

«La inversión en la felicidad es rentable. Se ha documentado en estudios que por cada euro invertido, se tiene un ROI (siglas en inglés de retorno de la inversión, que mide el beneficio o utilidad en función de la inversión) de dos euros», aseguró Isabel Martínez Castro.

Invertir en felicidad implica mejorar el clima en las relaciones laborales, el vínculo emocional entre el trabajador y la empresa, las formas de trabajar. «Se genera un ambiente con menos accidentes laborales, menor absentismo; la mayor vinculación permite que los trabajadores sean más productivos, existe un mayor compromiso y una mejora de la imagen de la empresa», explica Martínez Castro.

De esta manera, se entiende que cada vez más políticas apuesten por gestionar el bienestar, por impulsar iniciativas que las lleven al lado de las empresas saludables. Y es que no se trata de llegar y poner en marcha acciones que pueden resultar más o menos llamativas.

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«Primero es necesario hacer un diagnóstico de la situación para determinar las necesidades. A partir de ahí, se aplicarán las respuestas necesarias, pero no resulta sencillo ya que se trata de un examen a fondo para saber dónde se encuentra la compañía», explicó.

Esta forma de trabajar no excluye a ningún sector ni el volumen de la plantilla. «Al final, hablamos de personas, de que tengan un entorno saludable según la idea de la Organización Mundial de la Salud. La felicidad depende de factores externos e internos; en el trabajo pasamos buena parte de nuestra jornada diaria y si logramos un clima amable, agradable, es más fácil que cada persona sea feliz», concluyó.

Para demostrar que no se trata de construcciones teóricas, Cecilia Coll explicó como los Laboratorios Quinton impulsaron un proyecto de mejora para incrementar los niveles de felicidad en el día a día de la compañía.