Europa abre la puerta para el aprendizaje de los emprendedores locales

Asistentes a la charla informativa. /  MARIETA
Asistentes a la charla informativa. / MARIETA

La Curtidora acoge una sesión informativa de la Federación Asturiana de Concejos sobre el programa 'Erasmus joven emprendedor'

FERNANDO DEL BUSTOAVILÉS.

La Unión Europea abre la puerta para que los jóvenes emprendedores avilesinos puedan formarse en la práctica y conocer modelos de negocio en otros países que les inspiren. Y, al tiempo, también quiere que las empresas locales acojan a emprendedores de otros países de la Unión o de su área de influencia para que conozcan las experiencias locales. En ambos casos se quiere fomentar un diálogo y la vivencia de la ciudadanía europea que resulta enriquecedor para todos los participantes, según destacó ayer Marián Suárez, técnica de la Federación Asturiana de Concejos (FACC), que, junto con la Cámara de Comercio de Oviedo, son los dos colaboradores institucionales del proyecto.

Aunque el nombre del programa es 'Erasmus joven emprendedor' es necesario matizarlo. La juventud no alude a la edad cronológica, sino a la experiencia como emprendedor. «El requisito son nuevos emprendedores o que no tengan más de tres años de experiencia», explicó Marián Suárez.

Los emprendedores deben presentar un plan de negocio y solicitar una empresa de acogida. Reciben una beca de la Unión que se establece en función del nivel de vida del país. Por ejemplo, para Alemania se dan 830 euros, 1.000 para Irlanda o 780 para Portugal. La primera mensualidad se recibe diez días antes de marchar y las siguientes ya en el país. «Hablar el idioma no es un requisito obligatorio, pero, lógicamente, lo ideal es asegurar la comunicación para aprovechar la estancia al máximo».

El periodo puede alcanzar un máximo de seis meses y también se permite fragmentar la estancia. Por ejemplo organizar un programa de dos meses en dos turnos.

Las empresas locales también pueden inscribirse para recibir emprendedores. No reciben ningún tipo de compensación económica y la única condición es ser una compañía consolidada. Un contrato entre la empresa, la Unión Europea, el socio local y el beneficiario da cobertura legal y evita problemas. El programa alcanza este año su décima edición.

«Tenemos cuatro empresas que acogen y todas nos transmiten satisfacción y quieren repetir. De igual manera, todos los participantes han regresado encantados con los conocimientos que les aportó la experiencia», resume Suárez.