El exjefe de un centro comercial acusado de acoso sexual queda absuelto en otro proceso por agresión

El exjefe de un centro comercial acusado de acoso sexual queda absuelto en otro proceso por agresión
El acusado en la sala de los Juzgados de Avilés durante una de las sesiones del juicio. / MARIETA

Ayer quedó vista para sentencia la segunda y más importante de las tres causas judiciales que enfrentan al acusado y a la denunciante

EVA FANJUL AVILÉS.

El Juzgado de lo Penal número 1 de Avilés ha absuelto de los delitos de obstrucción a la Justicia y agresión leve al exjefe acusado de acosar y agredir sexualmente a una empleada. Este dictamen corresponde al juicio celebrado el pasado 10 de mayo y que es uno de los tres procedimientos judiciales abiertos contra este hombre tras las denuncias de la exempleada.

Además de «la falta de pruebas de cargo suficiente para incriminarlo», la juez destaca en su fallo las «enormes dudas que rodean a este caso y que nos impiden considerar acreditados los hechos por los que se formuló la acusación».

«Recibimos la sentencia con enorme tristeza, desconsuelo, rabia e impotencia. Lo único que significa es que la jueza tiene dudas sobre lo ocurrido y absuelve al acusado, no significa que lo que dice la víctima sea mentira, sino que no aportamos las pruebas suficientes para acreditar los hechos», manifestó la letrada del Centro de Atención a Víctimas de Agresión Sexual y Maltrato (Cavasym), Ana María González, que representa a la demandante.

La Fiscalía sostiene que «hay pocos datos que corroboren la versión de la demandante»

Al tratarse de una resolución que aún no es firme, la acusación particular anunció ayer que presentará recurso contra la misma. Por este motivo, se mantiene también la orden cautelar de alejamiento de la denunciante impuesta al acusado en marzo de 2017.

Por su parte, el abogado de la defensa, Ángel Bernal, destacó que «ésta es la segunda absolución que obtiene mi representado» y que demuestra que «el relato de la denunciante es inverosímil y tiene nula credibilidad».

Acoso y agresión sexual

Se da la circunstancia de que ayer finalizó y quedó visto para sentencia el juicio más importante de los que enfrentan a acusado y denunciante y en el que se procesa al exjefe del centro comercial por los supuestos delitos de acoso y agresión sexual contra esta misma mujer.

Durante la sesión, se escucharon los testimonios por videoconferencia de las integrantes del comité investigador interno del centro comercial en el que ambos trabajaban y cuyo informe concluyó que «había habido una situación de acoso sexual lo suficientemente grave» como para que la empresa despidiese de manera inmediata al jefe de departamento. Las dos testigos ratificaron su declaración inicial y a preguntas de las partes negaron «haber presionado al acusado para que reconociera los hechos», en concreto el envío de algunos mensajes de WhatsApp y que «al darle un beso en la mejilla pudiese haber rozado sin querer los labios». También afirmaron que algunos compañeros de la denunciante les dijeron que el acusado «cuando la perjudicada estaba en el almacén les mandaba salir para quedarse a solas con ella».

En cuanto a las conclusiones, la acusación particular mantuvo su posición inicial y pidió la condena del acusado por los delitos de agresión y acoso sexual, ya que considera que durante el proceso «los hechos han quedado completamente probados a pesar de lo difícil que resulta acreditarlos por la falta de testigos dada su naturaleza clandestina». En este sentido, Ana González aportó dos sentencias condenatorias por acoso y agresión sexual dictadas en sendos casos similares juzgados en Langreo.

Por su parte, la defensa volvió a pedir la libre absolución de su representado ya que «no se ha presentado ninguna prueba objetiva que sostenga los hechos de los que se le acusa». El principal argumento de la defensa se basó en desacreditar la credibilidad de la víctima cuestionado duramente los motivos reales que la llevaron a denunciar al acusado. Según Ángel Bernal, «es inverosímil ir a denunciar un año y medio después de los hechos». El letrado acusa a la denunciante de «inventarse los hechos para justificar una situación «de baja fingida», así como para evitar «tener un problema con su marido ya que lo que ocurría es que ella mantenía con mi representado un juego grosero consentido por los dos».

El que sí se alejó de su posición inicial fue el Ministerio Fiscal que aseguró que más allá de lo declarado por la denunciante y de su persistencia «hay pocos más datos que corroboren su versión. Así que de su señoría depende decidir si el testimonio de la víctima es lo suficientemente limpio y contundente para condenar al acusado». El Fiscal fue muy crítico con la labor del comité investigador del centro comercial y afirmó que «su misión es que la empresa no se viese implicada. Su objetivo no era decir la verdad porque, si así fuera, se hubiesen denunciado los hechos». Está previsto que la sentencia se conozca en junio.

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