La exmujer de Natalio Grueso pide aplazar unas vistas en julio por un viaje personal

Judit Pereiro, a su llegada a los juzgados acompañada de su abogado, Luis Tuero. /  ÁLEX PIÑA
Judit Pereiro, a su llegada a los juzgados acompañada de su abogado, Luis Tuero. / ÁLEX PIÑA

Judit Pereiro afirma que cancelar el desplazamiento previsto a Japón con su actual marido le supone un trastorno y un perjuicio económico

RUTH ARIAS AVILÉS.

El juicio por el 'caso Niemeyer' se retomará el próximo lunes después de un parón de casi un mes, y la previsión que hace la Audiencia Provincial es que las vistas se alarguen hasta el 30 de julio, unas fechas que no acaban de encajar con las agendas personales de algunos de los acusados, caso de la exmujer del que fuera el primer director del centro cultural, Natalio Grueso. Judit Pereiro, para quien la Fiscalía pide dos años y medio de prisión y multas de hasta 65.000 euros por un delito continuado de malversación a título de complicidad, y quien supuestamente se habría beneficiado de pagos, sobre todo de viajes, que corrieron a cargo de la Fundación Niemeyer, ha pedido aplazar algunas de las vistas programadas para el mes de julio, puesto que en esas fechas tiene ya contratado un viaje personal a Japón con su actual marido.

Su abogado, Luis Tuero, explica que no se trata de un viaje vacaciones, sino que se realiza por motivos «estrictamente familiares». Pereiro, tras divorciarse de Grueso, contrajo matrimonio con un japonés el 2 de julio de 2016. Ella y su marido, que es ajeno a la causa penal, habían contratado el viaje hace ya tiempo, cuando estaba previsto que el juicio del 'caso Niemeyer' finalizase mucho antes de lo que ahora hay programado. En la primera programación, el último día de sesiones era el 18 de mayo. Ahora, cancelar el viaje a Japón supondría para Pereiro y su marido un trastorno «muy importante» y un perjuicio económico «evidente», sostienen en un escrito presentado ante la Audiencia Provincial.

Tuero asegura que ni Pereiro ni tampoco el resto de los acusados podía suponer que el desarrollo del juicio fuera a extenderse tanto en el tiempo, por lo que procedieron a realizar la reserva el pasado dos de marzo, cuando las sesiones no habían ni siquiera comenzado, ya que lo hicieron unos días más tarde, en concreto el día 18 de ese mes. Planeaban entonces permanecer en el país nipón desde el 25 de julio hasta el 12 de agosto, pero sus planes podrían irse al traste.

Segunda petición

La Sección tercera de la Audiencia, que presiden el magistrado Javier Domínguez Begega, ya ha rechazado otras dos peticiones en este sentido, una del también acusado José Luis Rebollo, exsecretario del Niemeyer, y otra de la propia Pereiro. Ambos solicitaban no ser citados para las sesiones previstas para los días 18 y 19 de junio, pero las dos han sido denegadas. Rebollo, acusado de delito societario en concepto de cooperador necesario y para quien se piden 2,2 años de cárcel y 7.200 euros de multa, alegaba «motivos docentes», mientras que los argumentos de Pereiro no han trascendido. A ella, la Sala le recuerda que tiene «la obligación (y el derecho) de asistir a las sesiones del juicio oral».

Así las cosas, las declaraciones se retomarán el lunes, cuando está citado Marc Martí, exdirector de producción del centro cultural y único acusado que aún no ha respondido a las preguntas del fiscal y los letrados. Tras él están citados cerca de nueve decenas de personas entre testigos y peritos, en una lista que ha sufrido importantes cambios en los últimos meses, tras el aplazamiento de las primeras fechas previstas.

No tendrán que pasar por el estrado ni el expresidente de la Cámara de Avilés, Francisco Menéndez, ni el exedil de IU Fernando Díaz Rañón, o el expresidente del puerto, Manuel Docampo. También algunos de los llamados por la defensa de Natalio Grueso, como el actual presidente de El Corte Inglés, Jesús Nuño de la Rosa o el director emérito de la Fundación Princesa de Asturias, Graciano García. Y hay una decena de personas que, a pesar de estar citadas, no ha podido serles entregada la comunicación por no estar localizables en la dirección facilitada.

Libertad de Natalio Grueso

Por otra parte, las medidas cautelares impuestas a Natalio Grueso, que aún debe pasar semanalmente por el juzgado por encontrarse en libertad provisional por riesgo de fuga tras haber pasado un mes en prisión, se revisarán en los próximos días tras oír a las partes.

Grueso salió de Villabona el pasado 24 de octubre tras depositar una fianza de 40.000 euros y depositar su pasaporte en el juzgado, a donde tiene que ir dos veces por semana para confirmar localizable. La decisión de su ingreso en prisión la tomó la Audiencia después de haberle intentado entregar dos citaciones infructuosamente. Consideró que, debido a sus relaciones personales, y a lo que estaba sucediendo en ese momento, cuando el abogado que le había representado en todo el proceso renunció a su defensa, lo mismo que hizo poco después el de turno de oficio que le fue asignado, corría riesgo de fuga. Ahora su nueva defensa, el exfiscal de la Audiencia Nacional Fernando Burgos, ha solicitado que le sean retiradas esas medidas cautelares, es decir, que se le devuelvan la fianza y el pasaporte y finalice la obligación de pasar por el juzgado.