«Mi expareja me vejaba e insultaba, pero hice mal y pido perdón»

La acusada, durante el juicio. / LVA
La acusada, durante el juicio. / LVA

Admite que anunció en una web de contactos a su exnovio, la madre y la hermana y lo atribuye a que le había sometido a violencia de género

J. F. GALÁN AVILÉS.

La mujer acusada de publicar en una página de contactos sin consentimiento y adjuntando fotos y números de teléfonos anuncios en los que su exnovio, la madre de éste y su hermana, de catorce años, buscaban interesados en entablar relaciones sexuales admitió ayer los hechos. Los atribuye a la situación de «agobio, dolor y presión» que experimentaba tras haber sido víctima de acoso por parte de su expareja, que lo niega, y muestra arrepentimiento. «Conviví con él año y medio y me vejaba constantemente. Me controlaba y me insultaba. Era muy posesivo, pero estuvo muy mal hecho. Fue un momento de ofuscación. Me arrepiento y pido perdón», aseguró tres veces en el juicio, celebrado ayer en Avilés.

El Juzgado de Violencia de Género de Gijón ha abierto causa por este supuesto, si bien la acusación particular matiza que la denuncia se interpuso con posterioridad a los hechos ayer juzgados y que el instructor ha rechazado imponer medidas cautelares. La acusada no admitió en cambio, como mantiene el denunciante, haber insertado anuncios en una página de internet en los que ponía a la venta el coche de su expareja y al alquiler una vivienda de su familia.

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La Fiscalía mantiene los cargos y la petición, diez años de cárcel por tres delitos de descubrimiento y revelación de secretos, uno de ellos con la agravante de que la víctima es una menor de edad, o de forma subsidiaria, es decir, si la juez rechaza tal tipificación, seis años y medio por acoso. La defensa, por su parte, esgrime la atenuante de arrepentimiento y solicita una pena de catorce meses. El juicio ha quedado visto para sentencia.

Los anuncios se enviaron desde el teléfono móvil de la acusada, y los perjudicados recibieron numerosas llamadas de terceros a consecuencia de los mismos. Tras reconocer la autoría de aquellos que se publicaron en la página de contactos, manifestó que tras romper la relación, su expareja comenzó a acosarla y amenazarla, incluso de muerte, bien mediante reiteradas llamadas telefónicas, a través del micro de su vivienda o por correo electrónico.

Fue en el desasosiego que genera esta situación cuando «reaccioné de esta manera, que está mal hecho», reitero. En cuanto a los anuncios relativos a la venta del coche, por seiscientos euros, y de la vivienda, recién remodelada, «no sé nada. Ni siquiera sabía qué coche tenía en ese momento ni en qué había consistido la reforma».

Recuperar el coche

El exnovio, que regenta un taller en el que trabajó la acusada, negó el acoso. «Solo la llamé para recuperar el coche de mi padre y un móvil que aún no he recuperado. No supe más de ella hasta que empecé a recibir muchas llamadas de gente que quería tener relaciones homosexuales conmigo». En opinión del letrado de la acusación particular, la denuncia ante el Juzgado de Violencia de Género «es falsa. Por eso no admite los anuncios del coche y de la vivienda», señaló tras la vista.

La madre explicó que su hija menor «recibió una llamada de un hombre que quería mantener relaciones con ella, y cuando se enteró de su edad le dijo donde había visto el anuncio. Entonces lo comprobamos y lo denunciamos ante la Guardia Civil. Una agente que intervino en el caso declaró que todos los anuncios se pusieron desde dos direcciones de correo electrónico de la acusada y que fueron retirados al día siguiente de la denuncia.

La acusada recalcó que pese a que siempre lo intentó, nunca consiguió que se retirasen, «porque no tenía las claves», y en el caso de los relativos a la venta del piso y del coche, porque desconocía su existencia.