Exportando arte desde Avilés

Santiago Longo y Rudy Lobasco observan un molde. / OMAR ANTUÑA
Santiago Longo y Rudy Lobasco observan un molde. / OMAR ANTUÑA

La Fundición Artística Auriga logra su primer gran concurso internacional | Tres años después de su creación, la pyme avilesina sienta las bases para su crecimiento con una cartera de clientes en toda España

FERNANDO DEL BUSTOAVILÉS.

Un gran dibujo de Favila en el portón principal de acceso a las instalaciones avisa al visitante de que no se acerca a una empresa al uso. Se trata de la puerta de entrada a la Fundición Auriga, la fundición artística, una de las cinco existentes en el norte de España, que cumple tres años de vida en Avilés creciendo a un ritmo constante y permanente. De hecho, sus dos socios iniciales, Santiago Longo y Rudy Lobosco, ya cuentan con un primer empleado para una industria cultural que el año pasado era reconocida por la Cámara de Comercio de Avilés por su potencial.

«Nos gustaría seguir creciendo. Contar con un primer empleado nos demuestra todas las cosas que ahora podemos hacer y nos anima a seguir trabajando», apuntan ambos socios. A corto plazo, el próximo otoño afrontarán el moldeado y fundición de una escultura colosal para el extranjero.

«Hemos firmado un contrato con compromisos de confidencialidad y no podemos revelar nada más que es un conjunto de grandes dimensiones para un país árabe. Debemos hacerlo este otoño. Recibiremos las maquetas y deberemos hacer los moldes y todo el proceso de fundición», explican Lobosco y Longo.

«Logramos el contrato a través de un concurso internacional. Es muy importante porque nos puede abrir las puertas a otras licitaciones. En el pasado, gracias a Favila ya hicimos obra en San Agustín de La Florida y también en Shangai», explican.

Pero ahora mismo también tienen varias obras más en marcha, como otra escultura contratada por un privado para Madrid. «Muchos de nuestros trabajos son para la administración pública y el cambio de gobiernos locales y autonómicos ha provocado que se paralice el mercado hasta que se retome la actividad», explican. Cuentan con una cartera de clientes en toda España (envían sus trabajos a Gran Canaria o Lepe, por ejemplo) que les asegura mantener un mínimo de actividad. «La reducción de los costes de logística permite que podamos competir en todo el país», comentan.

Ello no impide que su trabajo se vea por toda la región. La estatua de Rita Prendes con la que Candás homenajea a las rederas desde este año se fundió en sus instalaciones del Parque Empresarial Principado de Asturias o diferentes elementos decorativos para los nichos de la parroquia ovetense de San Juan La Real.

Además, a lo largo de este año han realizado inversiones en nueva tecnología que, por ejemplo, les permite hacer fundidos desde moldes en 3-D, incluso desde formato digital.

«Es una técnica que cada vez utilizan más artistas. Creadores que no tienen conocimientos técnicos de escultura, pueden hacer un modelo en el ordenador en 3D y nos lo envían para hacer la fundición; es algo nuevo y cada vez tendrá más importancia», aseguran ambos.

Al tiempo, la empresa no descuida su segunda línea de actividad: la restauración. Ahora mismo tienen entre manos un autorretrato del pintor Carlos Moreu, autor de un retrato del entonces Príncipe Felipe, que recibieron de su propietario.

También trabajan en una escultura de un Niño Jesús, propiedad de la Orden Franciscana Seglar de Avilés, con la que ya han hecho más trabajos.

«Este año también colaboramos con Luis Saro en la restauración de un mural de Camín en Gijón. Uno de los problemas que tenemos los restauradores es que, por las bases de los concursos, las inversiones públicas de restauración suelen contratarse a empresas constructoras, con lo que al final los acaban subcontratando a los restauradores con el consiguiente ajuste en los costes y la menor rentabilidad», concluyen ambos.