Fallece Alfredo Jesús Cueto, párroco del barrio de El Pozón durante 43 años

Alfredo Jesús Cueto, durante una misa en El Pozón. / MARIETA
Alfredo Jesús Cueto, durante una misa en El Pozón. / MARIETA

El funeral se oficiará en la Iglesia de Nuestra Señora del Amparo de Tuilla, localidad de la que era oriundo el sacerdote

S. GONZÁLEZ AVILÉS.

El Pozón llora desde ayer el fallecimiento del que fuera su párroco durante 43 años. Alfredo Jesús Cueto Rodríguez fallecía ayer a los 78 años tras años de enfermedad. Su capilla ardiente se encuentra en el tanatorio Gijón-Cabueñes desde donde será trasladado a Tuilla, su localidad natal, donde se oficiará su funeral de cuerpo presente.

«La parroquia está muy afectada porque era un hombre muy querido en el barrio. Vivía aquí desde que llegó para hacerse cargo de la parroquia de Santa Teresa de Jesús y hacía vida de barrio», destacó ayer de él José María Murias, párroco de Llaranes. Alfredo Cueto nació en Tuilla y siempre se consideró «un cura minero», de hecho quienes le conocieron destacan que «ejerció siempre de minero y un poco de sacerdote en el trabajo».

Su primer nombramiento como cura fue en la cuenca, donde compaginaba las liturgias con su trabajo como carpintero, «una profesión que le apasionaba», destacó Murias. Era íntimo amigo de Gaspar García Laviana, con quien fue ordenado. Debido a su relación se involucró en numerosos proyectos solidarios en Nicaragua, llegando a fundar una oenegé para colaborar. Además, formaba parte del Foro de Curas Gaspar García Laviana.

Había sido ordenado junto a Gaspar García Laviana, de quien fue íntimo amigo

De allí fue destinado a Somiedo. Del 1968 hasta el 1976 residió en Pola de Somiedo aunque se encargaba también de los pequeños pueblos de alrededor. «Era un hombre muy cercano y enraizado con las costumbres de la zona rural. Hizo un gran trabajo en unos años difíciles», recalcó Murias. Ese fue su último destino antes de llegar a la parroquia de El Pozón, donde terminaría por jubilarse el pasado mes de junio.

Oficialmente su relevo llegó el pasado mes de septiembre cuando se creaba la Unidad Pastoral de Llaranes-El Pozón, que cuenta con José María Murias como párroco y con Alfonso Abel como vicario. En El Pozón, Alfredo Cueto compaginó su labor pastoral con su trabajo dando clases de religión. Aunque el funeral se celebra hoy a las 17 horas en la iglesia de Nuestra Señora del Amparo de Tuilla, próximamente se preparará uno oficial en la que fue su parroquia «de toda la vida», en Santa Teresa. «Nos pondremos de acuerdo con la familia para organizarlo y así poder darle su despedida con su gente», comentó Murias.