La Feria del Vehículo de Ocasión trata de ignorar el momento político

La Feria del Vehículo de Ocasión trata de ignorar el momento político
En La Magdalena se exponen más de trescientos vehículos de ocasión. / JOSÉ PRIETO

Frente al temor de que la situación nacional afecte a un sector muy sensible a los cambios, los vendedores juegan la baza del precio

C. DEL RÍO AVILÉS.

La Feria del Vehículo de Ocasión abrió ayer sus puertas a las cuatro de la tarde en el Pabellón de Exposiciones de La Magdalena y a las mismas cuatro comenzó un goteo de visitantes que se espera aumente hoy y mañana. La época del año es buena para vender, pero este primer semestre ha sido «raro» y el momento político actual no parece ayudar. Puede sonar tremendista, pero en pocos sectores como el del automóvil repercute tanto una crisis institucional o económica. «El componente político afecta. Ya pasó cuando la crisis, incluso gente con dinero de inversores optó por no gastar por la incertidumbre», explicaba ayer José Luis Oset, jefe de venta de Adarsa, que no fue el único en definir un año «raro» en las ventas».

En la feria se exponen más de trescientos vehículos de ocasión en las veintinueve empresas de venta que este año han respondido a una cita que alcanza su récord de expositores con 34. Abre de 11 a 20.30 horas y el precio de la entrada para los mayores de doce años es de dos euros.

Habitual de la feria avilesina, Adarsa presenta trece modelos de vehículos kilómetro 0, seminuevo, ocasión y alguno nuevo. Para el concesionario avilesino sacar sus coches a un escenario como el pabellón de La Magdalena es una oportunidad de acercarse a un público que no siempre entraría en el concesionario. «Muchos potenciales clientes se sorprenden con los precios de los vehículos que traemos aquí. Cuando se negocia la financiación, no dista tanto del de otras marcas. Igual por cincuenta euros al mes más prefieren llevarse un Mercedes que otra marca», explicaba. Están, además, en una época buena. «La gente empieza a mirar el coche en enero o febrero y terminan de animarse cuando ven las vacaciones a la vuelta de la esquina», analiza.

Los vehículos de Adarsa en la feria van desde los 21.900 a los 35.000 euros. «Traemos muy buenas oportunidades y tratamos de ajustar el precio al máximo», una filosofía que comparten el resto de los expositores consultados que no dudan en definir la competencia como «feroz».

Por ejemplo Ángel Odón, de Asauto, en Llanera, que regresa a La Magdalena por primera vez en esta época tras haberse estrenado el pasado mes de noviembre. «La venta de coches funciona por impulso. A veces si dispara y otras veces cae. No tiene una línea ni una trayectoria, por eso no sabría decir qué va a pasar en esta feria», confesó. Él ha venido con vehículos del sector medio cuyo precio oscila entre los siete y los diez mil euros. Lo que sí tiene claro es que el comprador prefiere adquirir un coche a una empresa que a un particular. «Si tienen problemas les gusta acudir a un negocio físico», afirmó.

José Manuel Alonso y Gerardo González, de GJ Cars, de El Berrón, han llegado hasta Avilés con ochenta vehículos y la intención de «vender mucho». Como mínimo, un diez por ciento. Para ello «nos hemos bajado los pantalones» con los precios de unos coches que van desde los 4.000 a los 50.000 euros. «Aunque la media, lo que busca la gente ronda los 10.000 euros», aseguraron. «Con la competencia enfrente, los precios tienen que ser agresivos», confirmaron. Es la baza de todos para vencer las hipotéticas reticencias del consumidor.