Los feriantes 'salvan los muebles' en El Bollo y piden volver a Las Meanas

Celso Fernández durante el desmontaje ayer de los coches de choque en El Quirinal. / MARIETA
Celso Fernández durante el desmontaje ayer de los coches de choque en El Quirinal. / MARIETA

Las atracciones infantiles creen que la ubicación de El Quirinal les ha perjudicado y desmontan el ferial un día antes de lo que estaba previsto

EVA FANJUL AVILÉS.

«Empezamos tarde, pagamos el doble que el último año y excepto el domingo de El Bollo la feria fue muy floja». Así resume el feriante Celso Fernández el resultado de los caballitos en las fiestas del Bollo. Su atracción de coches de choque infantiles fue una de las dos últimas en abandonar ayer al mediodía el aparcamiento del centro deportivo del Quirinal.

Los feriantes decidieron empezar a desmontar y a abandonar el ferial el martes, un día antes de lo previsto. Según comentaban, una decisión tomada por el mal tiempo de los últimos días y la irregular afluencia de público durante las fiestas. «Pasado El Bollo ya se acabó la fiesta y más lloviendo, así que ante el pronóstico de mal tiempo decidimos desmontar», indicó Javier Rodríguez, vicepresidente y tesorero de Funfeas, la Fundación de Feriantes de Asturias, con la que el Ayuntamiento gestionó finalmente el ferial.

El ansiado regreso de las atracciones a Avilés tras dos años de ausencia no ha sido tan fructífero como esperaban los profesionales, que se van de la ciudad con una sensación agridulce. «La feria no fue para tirar voladores, quitando el día de El Bollo que la gente se animó a salir, los demás fueron muy flojitos, pero por lo menos conseguimos montar que no es poco».

De la misma opinión son otros titulares de las barracas, como Ángeles Menéndez, responsable del puesto de algodón del azúcar, que asegura que «haber venido es mejor que estar parados sin trabajar pero si volvemos en San Agustín, por favor, que sea a Las Meanas».

Y es que la ubicación de los caballitos en El Quirinal continúa suscitando las quejas de los feriantes. «Estamos en el peor sitio posible de la ciudad, alejado del centro, por lo que mucha gente no se enteró y encima sin acceso a baños públicos», se quejaba David Rodríguez, propietario del Dragón Multijuegos.

En este sentido, Javier Rodríguez apuntó que «lo deseable es que el próximo año nos den otra ubicación mejor y, además, poder montar la feria para el domingo de Ramos, que es lo suyo». Por el momento, «habrá que esperar a que pasen las elecciones para poder empezar a negociar las próximas ferias que son Versalles, una feria de toda la vida que se intenta recuperar, y San Agustín, aunque la cosa está complicada», asegura Rodríguez.

Una vez finalizado el desmontaje de las atracciones, «solo queda que el Ayuntamiento revise el estado que presenta el recinto del Quirinal para comprobar que todo está en orden y nos devuelva los 2.000 euros que dejamos de fianza», apunta Rodríguez. «La gente nos pide que estemos en las fiestas, pero eso no depende nosotros», concluye.

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