El futuro del colegio Virgen de las Mareas, pendiente de una reunión mañana en Oviedo

Colegio Virgen de las Mareas, ubicado en el poblado de pescadores de El Nodo. / MARIETA
Colegio Virgen de las Mareas, ubicado en el poblado de pescadores de El Nodo. / MARIETA

El consejero de Educación ha citado en su despacho a la dirección del centro y de la Escuela del Deporte para avanzar en sus planes de reorganización

ALBERTO SANTOS AVILÉS.

El futuro del Colegio Público Virgen de las Mareas quedará un poco más claro a partir de mañana. Eso es al menos lo que espera la comunidad educativa tras una reunión que ha sido convocada en el despacho del consejero de Educación y Cultura, Genaro Alonso, en Oviedo. Según ha podido saber este periódico, están convocados representantes de la dirección del colegio y de la Escuela del Deporte, cuyo traslado al edificio que ocupa el Virgen de las Mareas está decidido y anunciado desde el año pasado. También participará en la reunión el máximo responsable de personal y docencia.

El consejero de Educación aventuró el pasado día 10 de enero que el Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) del Deporte estrene el próximo curso 2019/2020 en el Colegio Público Virgen de las Mareas, toda vez que el proyecto de remodelación del inmueble ya está licitado y los presupuestos regionales incluyen una partida de 228.000 euros para las obras. El departamento de Genaro Alonso estudia el traslado de los alumnos a otros centros, «algo análogo» a lo que se hizo con el Fernández Carbayeda en Valliniello. «Es una de las prioridades de la consejería», subrayó.

Alonso realizó ese anuncio en el transcurso de una visita al colegio público de Sabugo con motivo de su centenario. «Nuestra idea es que ya el próximo curso el CIFP del Deporte pudiera utilizar las instalaciones del colegio Virgen de las Mareas». Para ello, según aseguró, «trabajaremos en los próximos meses tanto en la decisión que se adopte con los alumnos del colegio como en la remodelación del centro».

El Principado tiene intención de trasladar al alumnado para dejar sitio al centro de FP La comunidad educativa del colegio cree que hay espacio suficiente para todos

Convivencia posible

Ese anuncio a principios de mes cayó como un jarro de agua fría en la comunidad educativa. Primero, porque, según han trasladado a este periódico, tan solo unos días antes el inspector educativo de zona había transmitido «todo lo contrario» tras visitar el colegio Virgen de las Mareas. «Nos había dicho que no se cerraba», recordó ayer un docente.

La inquietud ante las noticias sobre la suerte que puede correr el colegio público se ha trasladado a las familias de los alumnos, más de una treintena, que rechazan el cierre del centro. No entienden que se haga un paralelismo con el traslado de alumnos cuando cerró el colegio de Valliniello, «porque allí había media docena y en el Virgen de las Mareas hablamos de 32 alumnos, con previsión de que para el próximo curso lleguen al menos cinco nuevos».

La comunidad educativa tampoco entiende que Avilés «se vaya a quedar sin el único colegio público de la zona uno», lo que añadirá a las familias el trastorno de buscar acomodo a sus hijos en colegios privados concertados, con gastos añadidos que no tenían hasta ahora en un centro público.

Familiares y docentes consideran que es posible la convivencia en un mismo edificio del alumnado de la Escuela del Deporte con el del colegio Virgen de las Mareas. De hecho, el Gobierno del Principado va a licitar obras de reforma en un edificio «que fue construido para asumir una capacidad de más de trescientos alumnos».

Aunque el consejero ha manifestado en otras ocasiones que no ve mayor problema en reacomodar a los estudiantes, el resto de colegios del entorno -concertados- sí muestra su inquietud ante la posible perspectiva de matricular a cerca de una treintena de nuevos alumnos, la mayoría de etnia gitana. Ocurrió algo similar cuando en marzo de 2016 se comunicó la decisión de cerrar el colegio de Valliniello y trasladar sus estudiantes, que en aquella ocasión no llegaban a una decena, al colegio de Llaranes. Las familias de los alumnos enseguida manifestaron su malestar y la consejería optó finalmente por el colegio de Versalles.

El CIFP del Deporte comenzó a funcionar en el año 2005 como Escuela del Deporte en un ala del IES de La Magdalena. El número de aulas no solo es insuficiente, sino que la circunstancia de compartir espacio con el instituto obliga al CIFP a impartir clases siempre por la tarde.