El gobierno local ve en el plan económico una oportunidad de inversiones a largo plazo

La rehabilitación de viviendas de maestros para destinarlas al mercado de alquiler para jóvenes requerirá de inversión municipal en 2020. /  MARIETA
La rehabilitación de viviendas de maestros para destinarlas al mercado de alquiler para jóvenes requerirá de inversión municipal en 2020. / MARIETA

La aprobación de dos millones de euros extra aumentaría el margen para poder financiar a partir de 2020 las obras plurianuales pendientes, en especial las de fondos europeos

ALBERTO SANTOS AVILÉS.

El equilibrio presupuestario alcanzado por el Ayuntamiento de Avilés en 2018, con menos deuda y un remanente de tesorería de 5,7 millones de euros, ha llevado al gobierno local a ver una oportunidad en vez de un obstáculo en la superación del límite del techo de gasto que establece la 'ley Montoro' y que ha suscitado el rechazo de los ayuntamientos españoles por no poder en muchos casos gastar el dinero que tienen gracias al saneamiento de sus cuentas.

El gobierno municipal socialista mantiene la línea roja de sus políticas en atender el mayor coste de los servicios públicos y las políticas sociales. «No vamos a dejar de atender esas necesidades por el hecho de que exista una regla de gasto pendiente de modificación en el Congreso», insistió ayer la concejala de Hacienda, Raquel Ruiz López.

La liquidación del presupuesto de 2018 con un equilibrio positivo, el citado remanente de 5,7 millones de euros, la reducción del nivel de deuda hasta el 34%, y un nivel de ejecución presupuestaria del 83%, ha motivado que el gobierno local haya visto en la superación de la regla de gasto una oportunidad de inversión en los próximos años. Así justifica su decisión de proponer al Pleno de abril la activación de un plan por importe de dos millones de euros. Se trata de una planificación a largo plazo «que va a revertir efectos positivos en el futuro», defiende la edil de Hacienda, que asegura también que el plan «nos conviene porque respetamos la estabilidad presupuestaria».

En caso de salir adelante ese plan, la consecuencia inmediata sería la ampliación del techo de gasto del Ayuntamiento de Avilés en dos millones de euros, además de la correspondiente tasa de crecimiento. Así, se pasaría de 41 millones de euros en 2018, más una tasa de crecimiento fijada en 2,7%, a 43 millones de euros, a la que se añadiría la tasa.

Compromisos municipales

De esa forma, se aumenta el margen de maniobra para acometer proyectos de inversión de carácter plurianual. Por ejemplo, los subvencionados con fondos europeos Feder a través de la iniciativa DUSI. El límite de la ejecución de las obras es el año 2023 y será sobre todo en 2020 cuando se realicen las más importantes, después de un retraso a causa del bloqueo por parte del Gobierno central.

Cabe recordar que la Unión Europea financia el 80% del coste y el Ayuntamiento aporta el 20% restante. Para financiar la parte municipal y no renunciar a actuaciones, el gobierno local considera que la capacidad de inversión tiene que aumentar y de ahí la «oportunidad» del plan de dos millones de euros que se someterá a la aprobación del Pleno en el mes de abril.

«Conocíamos esa posibilidad y fuimos a ella por nuestros buenos índices de estabilidad y porque nos convenía», defiende Raquel Ruiz. La concejala de Hacienda lanzó el mismo mensaje que muchos colegas en el cargo en ayuntamientos españoles contra la regla del gasto del anterior ministro Montoro. «Es absurda, porque por ejemplo en nuestro caso tenemos 5,7 millones de euros de remanente de tesorería que podríamos gastar, pero que esa norma no nos lo permite. No vamos a dejar de atender nuestras políticas sociales y el mayor coste de los servicios públicos porque exista una regla que no tiene sentido y que está pendiente de modificación, porque respetamos la estabilidad», añadió.

El gobierno local recordó ayer la influencia en la superación de la regla de gasto de las numerosas inversiones plurianuales que tiene pendientes la ciudad, lo que unido a la modificación de la ley de contratos del sector público, hace que se vaya reduciendo el techo.

En cuanto a las consecuencias de la superación del techo del gasto en 2018, no tiene incidencia en la ejecución del presupuesto municipal de 2019. Es decir, no habrá que recortar ninguna partida, sino que se establece un control más a corto plazo de lo que el Ayuntamiento gasta cada mes para no superar el límite, «pero ni se cambia ni se recorta nada», según explicó la edil.