La grafía patina en la parada del bus de Avilés

La grafía patina en la parada del bus de Avilés
La nueva marquesina de El Alfaraz, donde la 'f' ha sido sustituida por una 'c' en el cartel. / MARIETA

La firma que suministra tres marquesinas comete un error en el rótulo de El Alfaraz

RUTH ARIAS AVILÉS.

Ha vuelto a ocurrir. Si a principios del año 2016 la empresa encargada de realizar unas nuevas señales para Llaranes Viejo se equivocaba al escribir el nombre de la población y ponía en su lugar 'Llanares', la situación a vuelto a repetirse a pocos kilómetros, en El Alfaraz. Allí los vecinos se felicitan de haber logrado una marquesina en la que poder refugiarse de la lluvia o sentarse cuando esperan el autobús, pero del júbilo se ha pasado a la chanza, porque de nuevo se ha cometido un error en el cartel en el que figura el nombre del barrio.

En lugar de El Alfaraz, en las marquesinas reza 'El Alcaraz', un fallo en una letra que ha servido para irritar a algunos y para generar también alguna que otra carcajada.

Alcaraz no es una invención. Existe. Es una pequeña población de 1.405 habitantes en la provincia de Albacete y a 733 kilómetros de Avilés. La mayoría de los vecinos de El Alfaraz nunca ha oído hablar de ella, y a lo que les remite el nombre es a la famosa prisión estadounidense de Alcatraz, situada en la isla del mismo nombre, o al campo de fútbol del Huesca, el estadio El Alcoraz. Seguramente a la empresa encargada de suministrar y colocar la marquesina, que es andaluza, cualquiera de esos nombres le resultaba más familiar que El Alfaraz.

El caso es que en algún lugar de la cadena de transmisión de la información, de Avilés a Sevilla, donde tiene su sede la compañía Señalética y Mobiliario Urbano de Andalucía, hubo un fallo, y el Ayuntamiento se está encargando ahora de saber qué ocurrió, aunque se descarta que el problema se produjese en Avilés.

Según relata el concejal de Servicios Urbanos, Miguel Ángel Balbuena, el fallo fue notado el mismo día de la colocación de la estructura, el pasado jueves, y la previsión es que quedase solucionado ayer mismo sin coste para el Ayuntamiento.

Junto a la marquesina de El Alfaraz también se instalaron las otras dos que figuraban en el contrato, la de Valgranda y la de El Carbayedo, en este caso sin errores, aunque no sin comentarios. En el caso de El Carbayedo, la marquesina ha obligado a retirar la estatua 'El tratante' de Favila, que llevaba allí desde el año 1999, que aún no ha sido reubicada. Y también ha llamado la atención que se haya situado en el parque en lugar de en el otro lado de la avenida de Cervantes, donde suelen esperar trabajadores y estudiantes que cogen allí el autobús para ir a sus respectivos centros de trabajo y estudio y se genera más volumen de personas esperando.

Las tres marquesinas han tenido un coste de 25.173 euros, y son accesibles para personas con movilidad reducida. Habían sido peticiones vecinales o de grupos políticos. La de El Alfaraz, en concreto, la habían pedido los ediles no adscritos.