«Hablar 'spanglish' requiere conocer bien ambos idiomas»

Villa-García, minutos antes de iniciar su ponencia. / OMAR ANTUÑA
Villa-García, minutos antes de iniciar su ponencia. / OMAR ANTUÑA

Julio Villa-García diserta en el Aula de Cultura de La VOZ DE AVILÉS sobre la mezcla del español y el inglés, el bilingüismo y los anglicismos

J. F. GALÁNAVILÉS.

El 'spanglish' o 'espanglish' podría definirse como la fusión morfosintáctica y semántica del español y el inglés. De gran relevancia en aquellas áreas de Estados Unidos con importante presencia de hispanohablantes, es un idioma híbrido no oficial cuyo uso va más allá del nuevo mundo. También se habla en España, en el Campo de Gibraltar. Allí tiene nombre propio, 'llanito.'

Avilesino de El Arbolón, licenciado en Filosofía Inglesa y diplomado en Lenguas y Culturas Europeas por la Universidad de Kent (Reino Unido), Julio Villa-García acercó ayer al universo 'espanglish' al numeroso público, rozando el lleno, que pese a la soleada tarde asistió a la amena conferencia que impartió en el Centro de Ser vicios Universitarios, organizada por el Aula de Cultura de LA VOZ DE AVILÉS. Durante su conversación con su responsable, Mercedes de Soignie, no solo habló de 'spanglish'. También de 'asturñol', la mezcla del asturiano y español cuyo uso, como demostró con numerosos ejemplos, es mucho más habitual de lo que podría parecer.

El 'spanglish' «es resultado del contacto del inglés y del español, de su coexistencia en un mismo espacio, y al contrario de lo que muchos piensan hablarlo requiere tener un amplia competencia gramatical de ambos idiomas». El 'espanglish' no se limita a mezclar palabras. También estructuras. Como ejemplo acudió a una frase de una conocida canción de Enrique Iglesias en la que dice 'Me dijeron que te estás casando'. «Aquí podría pensarse que el hablante se estaría casando en ese mismo momento, pero en inglés existe un tiempo, el futuro inmediato que utiliza el gerundio. Por ejemplo, 'I am going to the doctor' significa que voy a visitar al médico, no necesariamente que esté en camino en este mismo instante. Eso es lo que de forma inconsciente le ha pasado a Enrique Iglesias», explicó.

«Los problemas surgen cuando alguien trata de utilizar el idioma como vehículo de identidad»

Villa-García también habló de bilingüismo y de anglicismos. Si el inglés sigue siendo una asignatura pendiente para la mayoría de los españoles «también es cierto que en los últimos tiempos algo se ha mejorado. Lo que fallan son los métodos de aprendizaje, y hace falta motivación. En Asturias solo hay dos colegios públicos bilingües, y eso es muy poco. Ver las series y películas en idioma original con subtítulos en español ayuda, pero no es suficiente. Hace falta más», añadió.

El mejor ejemplo de enseñanza bilingüe del mundo «lo tenemos en Cataluña, aunque últimamente se ha visto empañado por otras circunstancias en las que no voy a entrar». Y es que, como añadió, «en muchos lugares el bilingüismo o incluso el trilingüismo, como sucede en Papúa Nueva Guinea, es algo inevitable. Los problemas surgen cuando alguien trata de utilizar el idioma como vehículo de identidad. Las lenguas hay que preservarlas. Cuando muere una es como tirar una bomba en un museo».

Más allá de las puertas que abre, hablar con fluidez dos idiomas resulta beneficioso para la salud. «Está demostrado que el bilingüismo contribuye a retrasar la aparición del mal de Alzheimer», dijo durante su intervención. También se refirió a los anglicismos, concepto que «nada que tiene que ver con el bilingüismo. Ahora están de moda términos como 'fake-news', cuando bien podemos utilizar noticia falsa o bulo, o 'brownie' en lugar de palabras tan bonitas como bizcocho o magdalena», concluyó Villa-García.