Un homenaje reivindicativo

Un homenaje reivindicativo
La alcaldesa y el comandante militar de Marina de Asturias, Carlos Orueta, a la derecha, de espalda, durante el homenaje a Pedro Menéndez. / PATRICIA BREGÓN

Un acto ante su estatua abre el quinto centenario de Pedro Menéndez

J. F. GALÁNAVILÉS.

Conquistador de La Florida, fundador de San Agustín, el primer asentamiento europeo en lo que hoy son los Estados Unidos de América, y Capitán General de la Mar Océana, la figura de Pedro Menéndez no es valorada en toda su dimensión ni en la tierra que le vio nacer, Avilés. «Fue el más excelente y atrevido marino del siglo XVI a quien España le debe un monumento, la historia un libro y los museos un poema», manifestó ayer Luis Rodríguez, vicepresidente de la Asociación Lepanto de Veteranos de la Armada, evocando las palabras escritas en 1865 por el académico Andaluz Aureliano Fernández Guerra, durante el acto conmemorativo del primer centenario de la inauguración del conjunto escultórico erigido en su memoria en el parque de El Muelle. Fue la antesala del extenso programa de actividades que se celebrarán el próximo año coincidiendo con el quinto centenario de su nacimiento, el 15 de febrero de 1519. «Será el año de Pedro Menéndez», proclamó durante su intervención la alcaldesa, Mariví Monteserín, quien se refirió al Adelantado de La Florida como «uno de nuestros más destacados vecinos».

Más contundente se mostró el capitán de navío Carlos Orueta, comandante naval de Asturias. «Este sencillo pero emotivo acto supone un reconocimiento a una gran figura de la historia de España con la que la nación ha sido injusta pese a sus grandes servicios», con alusión a sus «gestas navales y terrestres» y a sus «meritorios hechos de armas y de navegación. Que el eco de los actos conmemorativos del quinto centenario de su nacimiento llegue a todos los rincones de España para que su nombre alcance el lugar que le corresponde», deseó Orueta.

En la misma dirección discurrieron las palabras con las que Luis Rodríguez terminó su discurso. «Esperamos que gracias al Ayuntamiento y a la Armada Española, merced a sus programas de difusión y conocimiento de su vida y obra, Pedro Menéndez de Avilés quede en la memoria de las generaciones que nos están sucediendo para que su figura no vuelva al limbo del olvido en el que durante tantos año permaneció de manera tan injusta».

Dos miembros de Lepanto se disponen a depositar una corona de laurel a los pies de la estatua.
Dos miembros de Lepanto se disponen a depositar una corona de laurel a los pies de la estatua. / Patricia Bregón

El homenaje reunió a un centenar de personas entre las que también se encontraban otros mandos de la Armada en activo y en la reserva y de la Guardia Civil, representada por el teniente coronel Francisco Puerta, jefe de la Comandancia de Gijón, así como unidades de veteranos de los tres ejércitos. Tras las intervenciones, dos miembros de la Asociación Lepanto depositaron una corona de laurel a pies de la estatua en bronce sobre pedestal de Pedro Menéndez, elemento central de un conjunto escultórico adornado con diversos motivos y flanqueado por cuatro cañones de la época obra de Manuel Garci-González.

Después, la Banda de Música de Avilés interpretó los himnos nacionales de España y de Estados Unidos y la marcha 'El Adelantado de La Florida', obra del avilesino Luis Camuesco y del candasín Pedro Braña, estrenada en 1924 con motivo del traslado a la iglesia de San Antonio de Padua de los restos mortales del Adelantado de La Florida, donde descansan.

La muerte le sorprendió en Santander el 17 de septiembre de 1574 cuando se disponía a zarpar al mando de una gran flota que había armado por orden de Felipe II para liberar el asedio que sufría Amberes y quizá también para invadir Inglaterra.