«Incité a mi hija a que subiera fotos desnuda a internet para ponerla a prueba»

Imagen de archivo de los juzgados de Avilés. /  MARIETA
Imagen de archivo de los juzgados de Avilés. / MARIETA

En el juicio celebrado ayer, Fiscalía y acusación particular solicitaron para el acusado penas de cárcel de uno y dos años, respectivamente

EVA FANJUL AVILÉS.

El padre acusado de pedir a su hija de catorce años, a través de un perfil falso en Instagram, que colgara sus fotos desnuda en internet reconoció los hechos en el juicio, celebrado ayer, pero alegó que su intención fue en todo momento la de «darle una lección y ponerla a prueba», tras detectar que la niña había publicado en la mencionada red social «fotografías de alto contenido sexual», manifestó su abogado, Marco Antonio Fernández Pintado.

La vista oral se desarrolló a puerta cerrada en la sala número 2 de lo Penal de Avilés. Según sostiene Fiscalía en su escrito de acusación, en el mes de julio de 2017, en varias ocasiones, y a través de un perfil falso de Instagram, el acusado se puso en contacto con su hija de catorce años y le requirió que subiera a la red fotos suyas desnuda.

El Ministerio Fiscal mantiene que el acusado llegó, a través de otra cuenta falsa, a enviarle fotos de chicos jóvenes medio desnudos para incitarla a que subiera sus imágenes.

El letrado de la defensa pidió la libre absolución de su representado y aseguró que a su cliente actuó movido por la «preocupación» y «dentro de lo que es la patria potestad frente al comportamiento inapropiado de la menor».

«Se reconoció expresamente en sala que la relación previa padre hija era absolutamente normal y es esta actuación, un poco de moda de los chavales de subir fotos de alto contenido sexual, la que originó la actuación del padre», insistió Fernández Pintado.

Por su parte la abogada de la acusación particular, María Teresa Rodríguez Magdaleno, entiende que queda probado el delito por lo que mantiene la petición de 2 años y un día de prisión, además de una orden de alejamiento de la menor durante tres años

Frente al argumento de la defensa, la abogada de la menor ha recalcado que, «lógicamente, hay ciertas conductas y ciertas peticiones que exceden de una función educacional y protectora de un buen padre de familia y que no se puede tolerar todo para conseguir un fin».

Según esta letrada, durante el juicio ha quedado probado que el padre era titular de dos cuentas de Instagram, bajo perfiles falsos, y que «en reiteradas ocasiones le pidió fotografías de carácter sexual, no solamente desnudas si no especificando posturas y gestos».

Según la acusación particular, lo único que queda por dilucidar tras la vista es «si había un carácter sexual y libidinoso, o si era un carácter protector hacia la menor».

En cuanto al estado de la menor, «esto le ha provocado un nivel de ansiedad alto, con nerviosismo y con ganas de que finalice todo», señaló Teresa Rodríguez Magdaleno. Se trata de «una niña de 16 año enfrentarse ante su padre en un juzgado e lo penal por un tema así», destacó la abogada.

Tanto el Ministerio Fiscal como la acusación particular piden un veredicto de culpabilidad para el acusado. La Fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de abuso sexual y solicita que se condene al acusado a un año de prisión y se le prohiba el acercamiento y comunicación por cualquier medio con la menor durante tres años.

Además, pide para el procesado de una inhabilitación especial para el ejercicio del derecho del sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, y pago de las costas procesales. La acusación particular, por su parte, amplía la petición de la pena de prisión a dos años y un día. Tras la vista oral de ayer el juicio ha quedado visto para sentencia.