Jesús, con arrugas y bolsas por la traición de Judas

Varios cofrades colocan los hábitos de Jesús y Judas. /  LVA
Varios cofrades colocan los hábitos de Jesús y Judas. / LVA

La Cofradía El Beso de Judas retoca la imagen y la vestimenta de Jesucristo para dotarla de mayor realismo

C. R. AVILÉS.

Después de la traición de Judas, Jesús debió pasar una mala noche, expresiones que no se reflejaban en la imagen de la Cofradía El Beso de Judas que ahora ha decidido dotar de realismo las dos figuras de su paso. El objetivo es que ambas ganen expresividad, pero como el presupuesto no da para grandes inversiones han decidido comenzar por la imagen de Jesucristo.

El cambio es notorio en las distancias cortas. El rostro del Señor luce ahora unas arrugas en la frente y una barba tallada más realista. Al igual que sus manos, que presentan los típicos pliegues de la piel al doblarse. Además, este año Jesús tendrá pies. Como la vestimenta tapaba esta parte del cuerpo, y a la junta directiva de la Cofradía no le había urgido dotarla de los mismos. «Jesús ahora tiene la mirada algo más baja y bolsas que denotan que habrá pasado una mala noche tras la traición de Judas», recalca Adriana Cabrera, tesorera de la cofradía.

A su lado, Judas lucirá mucho más lozano, pero por poco tiempo. El año que viene no se salvará de pasar por el bisturí del artista Pepe Espiña, autor de las reformas y de unas esculturas a las que ha pronosticado una vida útil de unos 150 años. «Nos van a superar», se ríe el hermano mayor, Francisco Javier Feito.

Cabrera es también responsable de la actualización de los ropajes de las figuras. Explica que, comparando sus imágenes con los pasos de otros lugares y documentándose, apreciaron que con pequeños cambios podían ser más fieles a la vestimenta de la época. «Cuando empezamos con la cofradía teníamos una visión, pero hemos ido construyendo otra», afirma. Así, la figura de Jesús había aparecido hasta ahora envuelta por un manto marrón, que este año se ha colocado suelto sobre sus hombros y brazos. «Mucho más parecido a lo que ocurría entonces, que se vestían como muchas telas», añade Cabrera.

Igualmente Judas. Ha desaparecido el chaleco gris en favor de una especie de bufanda de rayas en tonos marrones, al parecer también muy característica de la época, «que también solían llevar tipo fajín». Y ha incorporado una túnica negra sobre el hábito y la bufanda que le cubre la cabeza.

La joven cofradía lleva trabajando desde el sábado en unas imágenes a las que solo queda rematar con cuatro detalles. Ambas están en la guardería del colegio San Nicolás de Bari, sede de la hermandad, mientras el paso se guarda en una nave.

La cofradía El Beso de Judas está integrada por 120 cofrades, de los que procesionan unos setenta. Saldrán el Jueves Santo, día 18, a las 12.30 horas, desde la Iglesia de San Nicolás de Bari. Bajará por la calle de San Francisco, la plaza de España, La Ferrería, La Muralla, La Cámara, la plaza de España de nuevo, San Francisco y Álvarez Acebal.