Un joven de Luanco afronta cuatro años de cárcel por difundir imágenes sexuales de dos menores

Imagen de archivo de una joven que utiliza su teléfono para enviar imágenes de contenido erótico. / LVA
Imagen de archivo de una joven que utiliza su teléfono para enviar imágenes de contenido erótico. / LVA

Consiguió las fotos a cambio de entradas para ver al Sporting y las distribuyó con la ayuda de otra menor entre alumnos de un instituto de Luanco

ALBERTO SANTOSAVILÉS.

Otro caso de difusión de imágenes íntimas de menores sacude a la comunidad educativa de la comarca avilesina. Un mes después de que LA VOZ DE AVILÉS desvelase la polémica en un instituto avilesino, donde al menos 55 alumnas se habrían visto afectadas por la divulgación a través de las redes sociales y de mensajería de fotos suyas con contenido erótico, ahora vuelve a la actualidad otra polémica originada hace más de un año en un centro educativo de Luanco.

La Fiscalía pide cuatro años de prisión y una multa de 6.480 euros para un acusado de reenviar a terceros fotos de carácter sexual que le habían enviado voluntariamente dos menores, lo que provocó que las imágenes fueran vistas por todo el instituto de las niñas. El juicio se celebra hoy en el Juzgado de lo Penal número 1 de Avilés, a partir de las 9.30 horas.

Según sostiene el Ministerio Fiscal, «a finales de enero de 2018, el acusado, que en ese momento tenía 18 años, contactó vía 'whatsapp' con dos menores que tenían en aquel momento 14 y 16 años y realizó con ellas una videollamada cuando ambas se encontraba pasando la noche con otras dos niñas en el domicilio de una de ellas en Gozón. En el curso de esa videollamada el acusado les enseñó su pene, a pesar de que sabía que eran menores de edad».

Ese mismo día, las dos menores enviaron vía 'whatsapp' al acusado siete fotos. En dos de ellas se las veía con el torso desnudo y en el resto en ropa interior. El acusado, a cambio de las imágenes, les había ofrecido unas entradas para ver al Sporting. Una vez recibidas las fotos, las envió, sin consentimiento de las menores, a terceras personas, lo que provocó que fueran visionadas por todo su instituto. Según ha podido saber este periódico, en esta difusión de las imágenes habría participado otra niña menor de edad, alumna del mismo centro educativo y conocida del joven que será juzgado hoy en Avilés.

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Ahora se le acusa de un delito de exhibicionismo y provocación sexual por lo que la Fiscalía le pide una multa de 6.480 euros y otro de descubrimiento y revelación de secretos por el que se enfrenta a cuatro años de prisión. Además, en concepto de responsabilidad civil, se le pide una indemnización de 2.000 euros más los intereses legales para cada una de las menores por los daños morales.

Sanción en el centro

Según ha podido saber este periódico, aunque en un primer momento -los hechos se produjeron a principios del año 2018- el instituto gozoniego intentó llevar con sigilo el tema, la denuncia de los padres de las menores provocó la intervención de la Guardia Civil de Luanco. Los agentes de la Benemérita llamaron a declarar a todos los niños que recibieron las fotos de contenido sexual de las menores, la mayoría estudiantes de primer y segundo curso bachillerato.

A partir de ese momento, además de la vía policial y judicial, el instituto abrió su propio proceso de investigación que derivó en la expulsión del centro durante una semana de la menor que había contribuido en la difusión de las imágenes de contenido sexual de sus compañeras. El joven que ahora se enfrenta a cuatro años de prisión no era alumno del instituto.

Las menores que fueron víctimas de la difusión de sus fotografías íntimas sin su consentimiento precisaron de tratamiento psicológico, aunque continuaron sus estudios en el instituto luanquín.

El juicio de este nuevo caso coincide con la investigación de seis menores en Avilés por la difusión de fotos íntimas de decenas de chicas de la ciudad con edades comprendidas entre los trece y los diecisiete años. Las diligencias de investigación elaboradas por la Policía Nacional llegaron a finales de mayo al órgano judicial que, dado el volumen de las mismas, tardará en instruir el expediente y formular un escrito de alegaciones en el que se contenga una propuesta de sanción para quien o quienes finalmente resulten señalados.

La primera denuncia por la distribución masiva de este material se presentó 17 del mes pasado en la comisaría de la calle Río San Martín. La noticia adelantada por LA VOZ DE AVILÉS animó a más víctimas a denunciar unos hechos que afectarían a 55 jóvenes, que voluntariamente habrían compartido con otros adolescentes varones fotografías semidesnudas y con poses eróticas. Según consta en los autos, al menos una de esas chicas habría cobrado tres euros por enviar cada una de sus instantáneas.

Las declaraciones se sucedieron durante los primeros días hasta que los agentes de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer pudieron cerrar unas diligencias que contienen un número ingente de declaraciones y capturas de pantalla con el contenido gráfico que se ha difundido como la pólvora entre los móviles de los adolescentes.

La preocupación de la comunidad educativa por estos hechos es creciente. Todos los cursos se organizan sesiones formativas que alertan sobre el uso seguro del móvil, la privacidad y el control parental. Sin embargo, parecen tener poco eco, tal como advertía el director de un centro a este periódico.