Juan Muñiz pretende atraer a gente joven a la Hermandad

Juan Muñiz. /  MARIETA
Juan Muñiz. / MARIETA

C. R. AVILÉS.

La Hermandad del Santo Entierro es un «grupo de amigo que desde hace muchos años intentamos mantener la tradición» gracias a la fe y las ganas de trabajar por una Semana Santa que es una de las señas de identidad de la ciudad. «No solo para los que somos creyentes, también para los que no lo son por su importancia turística y económica», explicó ayer el nuevo Hermano Mayor, Juan Muñiz, que previsiblemente la próxima semana convocará una junta general para presentar a su junta directiva.

Muñiz, director académico en el colegio Paula Frassinetti y entrenador de balonmano, coge las riendas que deja David Muñiz, a quien reconoce el trabajo por sacar adelante la cofradía en un «momento muy difícil», en referencia a la escisión que se produjo en la hermandad en 2012, cuando se desgajó en dos y se fundó la Cofradía del Cristo de la Verdad y la Vida.

Tras superar aquella dificultad, se encuentran ahora con «fuerzas renovadas para seguir tirando hacia delante». «Aquello nos sirvió para unirnos más y ahora yo creo que somos una cofradía con un buen futuro, gracias por supuesto al trabajo de David que ha estado al pie de cañón. Ahora nos toca a los demás seguir trabajando por la cofradía y por nuestra ciudad», aseveró.

Juan Muñiz, que era vicehermano y que «solo tenía que dar el paso», se encuentra pensando ya en la Semana Santa. Como reto se marca atraer a gente joven «que tiene que coger experiencia porque, en breve espacio de tiempo, serán los que tengan que estar al frente».

Recordó que la Semana Santa avilesina cuenta con una gran tradición en Asturias «que a veces se nos olvida».

La Hermandad del Santo Entierro, con sede en la iglesia de San Nicolás de Bari, se fundó en 1952, año de su primera salida en la Procesión del Santo Entierro. Sus cofrades visten con túnica negra sin capirote, cíngulo blanco y paño que cruza el pecho blanco.