El juicio por el 'caso Niemeyer' se suspende con el apoyo de Fiscalía y acusación popular

Natalio Grueso salió esposado de la sala de vistas y devuelto a la cárcel de Asturias. / EFE

La nueva vista se señalará a partir del 24 de octubre mientras Natalio Grueso regresó ayer a prisión provisional

CRISTINADEL RÍO OVIEDO.

El juicio por el 'caso Niemeyer' quedó suspendido ayer después de que la solicitud del abogado de Natalio Grueso al tribunal de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial contara con el apoyo de la Fiscalía y la acusación popular, Foro Asturias. La fecha del nuevo juicio que sentará en el banquillo a cinco personas acusadas de diversos delitos societarios y de administración desleal en el Centro Niemeyer se fijará en breve, pero no será antes de un mes. Mientras tanto su exdirector y principal acusado regresó ayer a prisión provisional comunicada y sin fianza, una medida cautelar adoptada contra él por «riesgo de fuga» y que su defensa pretende recurrir cuanto antes.

El nuevo juicio, atendiendo a la petición de la defensa que solicitó «al menos veinte o veinticinco días», se fijará a partir del 24 de octubre. Si comenzara en treinta días a partir de ayer, se consideraría un aplazamiento y se podrían resolver, sin necesidad de que volvieran a ser planteadas, las cuestiones previas que ayer durante hora y media se presentaron a la sala. Si la fecha fuera más allá del 24, sería una suspensión y habría que empezar de cero.

Así, las únicas cuestiones previas que se aprobaron fueron la solicitud de suspensión del juicio y la incorporación de las nuevas pruebas documentales aportadas por las partes, entre las que se encuentran cartas de Woody Allen, Soon Yi y Joan Manuel Serrat en descargo de Judit Pereiro, exmujer de Natalio Grueso.

El exsecretario de la Fundación pidió la declaración de Vicente Álvarez Areces

Fernando Burgos, abogado del exdirector del Centro Niemeyer, recordó que había asumido la defensa de su cliente apenas unos días atrás y solicitó una suspensión «por un tiempo prudencial» para trabajar la defensa «con dedicación y evitar la vulneración de facto de un derecho fundamental de defensa».

Fue uno de los tres abogados de la defensa que plantearon una serie de cuestiones previas junto con Luis Tuero, letrado de Pereiro, y José Luis Rebollo, exsecretario de la Fundación Centro Niemeyer, que se defiende a sí mismo. El primero solicitó la nulidad al entender la falta de competencia del tribunal para juzgar a su clienta y la indefensión de esta al no haber sido llamada a declarar durante la instrucción. Recordó la desestimación de diversas pruebas testificales y pidió la incorporación de las cartas escritas por Joan Manuel Serrat, Woody Allen y Soon Yin que describirían y arrojarían luz sobre la presencia de Pereiro en los encuentros o reuniones de trabajo mantenidas.

«El delito principal del que se le acusa es uno de malversación de caudales públicos, aunque al principio de la investigación eran delitos de orden privado. Luego, tanto el Ministerio Fiscal como las acusaciones entendieron que la Fundación, si bien es una entidad privada, al ser constituida por entidades públicos como el Ayuntamiento y el Puerto, a efectos penales podía considerarse como un ente público. Eso lo cambia todo porque los delitos cometidos por funcionarios, por ejemplo, de malversación de caudales públicos, la competencia no es de un tribunal ordinario, sino de uno con jurado», algo que según explicó zanjó el Tribunal Supremo en 2017.

La defensa de la exmujer de Grueso incorpora cartas de Woody Allen y Serrat

Respecto a la indefensión de la exmujer de Grueso, para quien la Fiscalía solicita dos años y medio de cárcel, «se le tomó declaración al principio cuando no había nada y figuraba de forma adyacente, secundaria. Después los informes dicen que esta señora ha viajado a cuenta de la Fundación. Y no es así. Ha viajado porque se lo dijo su marido, porque era colaboradora y porque es habitual que estas personas tengan contacto con otras que también viajan con sus mujeres y siempre con conocimiento de la Fundación. Y solo puedes llegar a juicio si te han dado la oportunidad de explicarte», reclamó Tuero.

No lo entienden así ni la Fiscalía ni las acusaciones particular y pública que le recordaron que podía haber formulado alegaciones en cualquier momento porque, tal como señala la Ley de Enjuiciamiento Criminal, «cualquier investigado puede declarar cuantas veces desee». Respecto a la incompetencia del tribunal para juzgar a la exmujer de Grueso, el fiscal indicó «que la utilización de fondos públicos con fines privados no es la causa única, directa y fundamental de la insolvencia de la Fundación», que está imbricada con un delito societario, por lo que «no se pueden desligar las causas como pretende la defensa ya que se tendría que repetir el juicio dos veces lo que podría dar lugar a sentencias contradictorias». «Este tribunal es competente para juzgarlo todo», concluyó.

José Luis Rebollo, que protestó por haber sido «indebidamente traído al proceso como persona física cuando todas las actuaciones, de ser ciertas, son imputables a una persona jurídica, que era el despacho donde presuntamente ocurrió lo que hubiera ocurrido», pidió también la nulidad del proceso por las supuestas irregularidades en la elaboración del informe de un perito de Hacienda «que se extralimitó incluyendo valoraciones» y por la violación del derecho profesional y de las comunicaciones al haber sido incorporados correos electrónicos de su despacho por uno de sus exempleados de forma «nula e ilícita».

Contabilidad dudosa

José Luis Rebollo pidió también que se llamara a declarar al expresidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, que al parecer tenía un documento que recogía los problemas económicos de la Fundación.

El fiscal le respondió que el perito había sido designado «correctamente» y que sus actuaciones habían estado «perfectamente delimitadas por el juez instructor», que estaba acusado por ser secretario de la Fundación como persona física y no por ser el titular del despacho de abogados habiendo, además, «indicios de que participó en la contabilidad del Centro Niemeyer desde el principio» y rechazó que se hubiera vulnerado algún derecho fundamental para obtener los correos electrónicos de su despacho.

Alejandro Riera, abogado de la Fundación del Centro Niemeyer, y Teresa Domínguez, letrada de Foro Asturias, fueron más allá y acusaron de ser presentadas con «ánimo dilatorio» tanto las cuestiones planteadas por la defensa de Pereiro como las de Rebollo. El abogado de la Fundación recordó que Rebollo tuvo conocimiento como secretario de que «había una deuda con Viajes El Corte Inglés y se la ocultó al auditor para que las cuentas fueran aprobadas y él, sin poder de ningún tipo, firmó un reconocimiento de deuda de 74.000 euros».

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