LA VOZ DE AVILÉS entregó ayer sus decimosextos premios en una gala en la Casa Municipal de Cultura en la que los galardones al Grupo Baldajos (Iniciativa Empresarial), la Escuela de Artes y Oficios (Acción Cultural), Secretariado Gitano (Acción Social) y a Alba García (Deporte) fueron, en realidad, lo de menos. Lo verdaderamente importante fue el aplauso y el calor con el que el auditorio arropó unas trayectorias que, en unos casos por veloces y en otros por perseverancia, regalan a este municipio ejemplos de esfuerzo, constancia y actitud.

Ruth Arias, jefa de Redacción de LA VOZ DE AVILÉS, lo resumió ayer en una de sus primeras frases: son todas ellas entidades o personas «que trabajan cada día por hacer un Avilés más dinámico, más cohesionado, más próspero, más amable». Lo que, como señaló la alcaldesa, Mariví Monteserín, en el cierre del acto, supone una «enorme oportunidad» de «convertirse en un enclave de innovación, de investigación y de conocimiento (...). Un proceso al que debe incorporarse toda la ciudad, desde el más pequeño comercio hasta la mayor empresa». Aseveración que contó con la conformidad cómplice de la plana mayor del periódico, encabezada por su director Marcelino Gutiérrez y el director general, Goyo Ezama.

Fue la de Ruth Arias una intervención breve encabezada por la función de este periódico como notario y vigía de la sociedad los últimos 111 años, una longevidad solo superada ayer por la Escuela de Artes y Oficios, Premio a la Acción Cultura por una filosofía y unos objetivos que han permitido que la entidad se haya sobrepuesto de distintas vicisitudes. O, como dijo Arias, la historia de «la construcción piedra a piedra, el esfuerzo colectivo y la capacidad de adaptarse a los cambios».

Pocas entidades sobreviven 140 años sin visión de futuro y anticipación y Artes y Oficios ha sabido hacerlo adaptándose a las demandas de una sociedad cambiante. Nació en 1879 «para ilustrar a las clases más desfavorecidas, antes de que existiera en la ciudad un instituto de enseñanza media o de que hubiera formación profesional, pero siempre miró hacia la cultura en sus más amplias acepciones». No dudó en afirmar que «Artes y Oficios ha demostrado ser eterna» y el hecho de que entre sus paredes se hayan formado «algunos de los más importantes artistas que ha dado Avilés y también alguno de fuera», le lleva a pensar que «ante la escuela se abre aún un futuro inmenso y estoy convencida de que en LA VOZ aún escribiremos sus páginas más brillantes».

De Alba García ya se han escrito en su condición de atleta, aunque seguro que su exitosa trayectoria continuará como entrenadora. Premio al Deporte, de ella destacó tanto un «sensacional palmarés» como su faceta personal. «Alba ha ido siempre más allá de la línea de meta, buscando objetivos mayores que las medallas y los títulos», en alusión a su faceta como promotora del deporte. «El mayor mérito de Alba es haber sabido contagiar a centenares de personas su amor por el atletismo (...) con su iniciativa Yes, We Run!», afirmó. No pudo dejar de mencionar la artritis reumatoide que la ha alejado de la elite deportiva pero no le ha robado la sonrisa.

Tan veloz como Alba García en las pistas ha sido Alejandro Díaz en los negocios, Premio a la Iniciativa Empresarial. No ha cumplido los cuarenta años y «ya es propietario de una empresa que en pocos años ha pasado de ser un taller del automóvil a un grupo de dimensión nacional y referencia indiscutible en el recauchutado de neumáticos». Ruth Arias subrayó que «ha sabido hacer suya la historia de Vulcanizados Baldajos, una empresa avilesina de prestigio nacida en 1952» que, desde su adquisición en 2005, «no ha dejado de crecer», contando entre sus proyectos más destacados «la puesta en marcha de la fábrica de recauchutados de Langreo, de donde saldrán neumáticos del mayor tamaño del mundo».

Al igual que Artes y Oficios, el trabajo de Secretariado Gitano, Premio Acción Social, solo puede ser valorado a largo plazo. «Llevan cerca de dos décadas de lucha por la integración de la comunidad gitana, contra los estereotipos y la discriminación», en los que han conseguido que 852 personas tengan un empleo, 670 se hayan formado en algún sector profesional y la erradicación del chabolismo en Avilés y en Asturias, donde está a punto de desaparecer».

Un futuro inmediato al que el consejero de Infraestructuras, Benigno Fernández Fano, quiso sumar sus deseos. Tras alabar los méritos que han hecho acreedores a los premiados, confió en que más noticias positivas llenen la prensa. Por ejemplo, «que Alcoa no se cierra; que el PEPA tiene, por fin, los accesos que alejan el tráfico pesado del centro de la ciudad; que se desmantelan las batería de cok y que se abre un nuevo proceso para el suelo industrial liberado, anunciándose, al mismo tiempo, el asentamiento de un grupo industrial de tradición asturiana en Avilés; que se reconocen los valores del empresariado asturiano, como el caso de Daniel Alonso...».