«El oso se ha llevado el interés editorial frente al lobo»

Alejandro Peláez, con su nuevo libro. / OMAR ANTUÑA
Alejandro Peláez, con su nuevo libro. / OMAR ANTUÑA

Detecta los espacios y las especies a las que el naturalismo asturiano ha prestado menos atención en el último medio siglo

C. DEL RÍOAVILÉS.

Alejandro Peláez, presidente del grupo ornitológico Mavea, presentó ayer en el hotel 40 Nudos su 'Catálogo bibliográfico de naturaleza y medio ambiente asturianos'.

-¿Qué se encuentra en este catálogo?

-Es una recopilación, a mí me gusta decir 'aproximación', a todo lo publicado sobre naturaleza y medio ambiente en estos últimos cincuenta años en Asturias. Abarca libros, revistas, revistines y folletos de gran tamaño. No incluye informes, tesis doctorales o estudios en formato informe. No porque no sean importantes, sino porque habría necesitado un tomo cada para uno de ellas.

-¿Cuántas ha reunido y qué cuenta sobre cada una?

-Consta de 1.040 publicaciones. Muchas son muy conocidas y otras salen a la luz en un sentido amplio. Se hicieron en algún momento, se difundieron, pero no llegaron, ya no hablo de gente de la calle, sino a los especialistas, y no están en ninguna biblioteca. Estimo que existirán unas 1.200 publicaciones de naturaleza y medio ambiente, lo que para una comunidad tan pequeña como la asturiana es una barbaridad.

-¿Cómo ha llegado hasta las de menor circulación?

-Contacté con doscientas personas y entidades y pasé muchas horas en internet y en la biblioteca. Aparte, consulté la base de datos bastante sustanciosa de varias bibliotecas privadas de varios compañeros naturalistas y del grupo Mavea. Una herramienta muy buena absys.es, en la que encuentras todo lo que está en el depósito legal de las bibliotecas asturianas.

-¿Cuál es el objetivo de este catálogo?

-Pretende sacar a la luz las publicaciones sobre medio ambiente y naturaleza más específicas y reflejar el volumen de lo que se ha hecho en Asturias. Y cuando lo valoras en global, se ve que hemos trabajado mucho. También en qué temas se ha invertido más tiempo y cuáles están abandonados.

-¿Y cuáles son?

-Nos hemos centrado en los grandes espacios naturales. En los Picos Europa, Somiedo, Redes... y, por decirlo de alguna manera, hemos obviado el interés ambiental de zonas más pequeñas, de monumentos naturales o protegidos, de forma injusta. De acuerdo que no se puede comparar la importancia de Picos con la del cabo de Peñas, pero tampoco es justo que haya ochenta publicaciones frente a cinco. Hay mucha desproporción. En cuanto a especies animales, el premio gordo se lo lleva el oso. Curiosamente, una especie de vertebrado superior que para los naturalistas es muy importante, el lobo, es el gran perdedor. O una especie como el urogallo, que está mucho más en peligro y que es un animal tan simbólico como el oso.

-¿Servirá este catálogo para dar pistas a los investigadores sobre los campos menos cubiertos?

-Ojalá su aparición sea tan importante como para condicionar eso... Espero que facilite el trabajo a profesores, estudiantes o naturalistas cuando necesiten alguna publicación de referencia.