La lonja cierra el peor febrero de su historia con 657.261 kilos subastados

La lonja cierra el peor febrero de su historia con 657.261 kilos subastados

J. F. G. AVILÉS.

La lonja de pescado cerró el peor febrero de su historia reciente, un mes ya de por si de escasa actividad y variedad. El volumen de subastas se redujo a 657.261 kilos, de los cuales casi dos terceras partes (406.834) fueron merluza, pesquería que se ve afectada en menor medida que otras por los temporales gracias a que el grueso arriba en barcos de porte que faenan en aguas comunitarias. En el mismo mes del año pasado se subastaron 810.542 kilos y pocos años atrás se rondaba el millón, si bien la facturación por primera venta se resintió de forma menos acusada. Ascendió a 1.884.514 euros frente a 1.926.938 de febrero de 2018. La merluza sigue barata, 2,60 euros de media el kilo, el besugo caro, a veinte euros, y la bacaladilla se recupera, a 1,35, no lejos del doble que en enero de 2018, cuando tocó suelo, a 0,74 euros.

La buena noticia saltó a principios de marzo de forma inesperada, bocarte. Ha llegado antes de la xarda, que sigue sin dejarse ver. Las primeras capturas se efectuaron el día 1, coincidiendo con la apertura de la campaña. El Santa Anina', el 'San Mateo' y el 'Nueva Emperatriz' desembarcaron en Avilés 2.800 cajas.

Y pese a que el bocarte no suele aparecer hasta bien entrada la primavera, no se trata de una captura ocasional. Desde entonces se suceden con cierta regularidad siempre y cuando el tiempo permite faenar.

Las de xarda son testimoniales. También lo es la cuota, un 45% inferior a la del año pasado para la flota de artes menores, poco más de mil toneladas. La consejera de Desarrollo Rural y Recursos Naturales, María Jesús Álvarez, ha manifestado recientemente que promueve un acuerdo entre las distintas cofradías de la región para repartir equitativamente el «escaso» cupo, de tal forma que cada armador «sepa cuál es su cuota y decida cuándo le interesa pescar».