«Mi madre tuvo un ictus y la ambulancia no era capaz de llegar a buscarla»

Imagen del camino de tierra que da acceso a las viviendas de avenida de Lugo, 57. / OMAR ANTUÑA
Imagen del camino de tierra que da acceso a las viviendas de avenida de Lugo, 57. / OMAR ANTUÑA

Tres edificios de diecinueve viviendas de la avenida de Lugo aislados de la carretera piden que se les doten de accesos para vehículos y servicios de emergencias

EVA FANJUL AVILÉS.

«Mi madre sufrió un ictus. La UVI móvil que se desplazó hasta aquí no encontraba la dirección; eso hizo que se demorara más de lo previsto en un momento crucial donde el tiempo es fundamental. Al final, como no encontraban ni el sitio ni la forma de acceder, tuve que salir a la carretera a buscar a la UVI. Gracias a que estaba yo en ese momento en casa, si llega a estar mi padre solo con mi madre no hubiese podido hacer tal cosa». Así relata Javier Feito en un escrito presentado al Ayuntamiento de Avilés la grave situación vivida por su familia a finales del mes de julio, en Jardín de Cantos.

No es la primera vez que un vecino de la zona sufre una emergencia y los servicios de asistencia se ven incapaces de llegar a esta ubicación comunicada con la carretera solo por un estrecho camino de tierra. En concreto, se trata de tres edificios de la avenida de Lugo que albergan a diecinueve familias. «Esta situación es inadmisible. Existe un grave problema de acceso a los edificios. Mi denuncia es para que se solucione de una vez por todas este lamentable problema en el que abogamos por una carretera en condiciones y por un acondicionamiento permanente de la zona», añade Javier Feito en su escrito.

«La UVI móvil casi no pudo pasar por la estrechez de un camino lleno de maleza y por el que ya ha caído más de un coche», asegura Feito. Lo ocurrido con su madre «ha sido la gota que colmó el vaso», asegura.

José María Bartolomé, vicepresidente de la Asociación de Vecinos de Jardín de Cantos y residente en ese mismo portal, afirma que «llevamos décadas pidiendo que se abra una vía de acceso hasta el edificio al que no pueden llegar ni ambulancias ni bomberos. Lo ocurrido es muy grave, pero pudo ser peor, le puede costar la vida a alguien. Imagínate que hay un incendio», manifiesta Bartolomé.

Los tres edificios afectados por esta situación se encuentra justo detrás de los edificios de la plaza de la Arija y «están ocultos, de hecho muchas veces la gente no los encuentra, tal y como ocurrió con la ambulancia», comenta José María Bartolome.

Según explican los vecinos, la única forma de acceder a las viviendas es a través de un camino privado con servidumbre de paso cuya propiedad comparten los vecinos de la plaza de la Arija y la Sociedad de activos procedentes de la reestructuración bancaria. «Los copropietarias no se hacen cargo del mantenimiento del camino, así que éste presenta un estado lamentable», afirma el representante vecinal.

Los vecinos mantuvieron ayer una reunión con responsables del Ayuntamiento para tratar este complejo asunto. «Planteamos el asfaltado del camino que lleva al Colegio Principado, eso solucionaría el problema del acceso definitivamente», asegura Bartolomé.

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