«Los márgenes comerciales se han estrechado y es difícil mantenerse»

«Los márgenes comerciales se han estrechado y es difícil mantenerse»
José Manuel García, 'Roxín', el pasado viernes. / OMAR ANTUÑA

«Nos gusta el modelo de actividades en Avilés porque ayuda a mantener una imagen de ciudad atractiva y dinámica, y eso atrae al turismo»

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

José Manuel García, 'Roxín' (Heros, Avilés; 1951) debería dar clases sobre la manera de exprimir el tiempo. Desde enero de 2014 es el presidente de la Unión de Comerciantes de Avilés, responsabilidad renovada en mayo del pasado año; cargo que compatibiliza con la coordinación de la mesa de comercio de FADE y su actividad en la Cámara de Comercio de Avilés. Y todo manteniendo el trabajo diario en su comercio.

-¿Cómo se cierra la campaña de verano?

-De una manera medianamente positiva. Tuvimos momentos muy duros al principio del verano pero, al final, con trabajo se ha sacado. Veníamos de una temporada de primavera que no había sido buena. Las estadísticas hablan de una ralentización de la economía y se nota. La remontada coincide con las rebajas. Y ese es un problema.

-¿Por qué?

-Estamos acostumbrando a los consumidores a unas rebajas constantes, a reducir el precio. Sin embargo, los gastos del comercio aumentan. De esa manera, los márgenes cada vez se estrechan más y es difícil mantener abierto.

-¿La situación es igual en la hostelería que en el comercio?

-Ambos sufren. La llegada del turismo puede ayudar más a la hostelería. Además, su propio modelo de negocio permite que responda con más rapidez a los cambios.

-¿Se deberían recuperar las rebajas con fecha común?

-Indudablemente. Cuando se produjo el cambio, nosotros lo rechazamos, tanto en la Unión de Comerciantes como en FADE. Se planteó como una propuesta para la competitividad y el resultado ha sido convertir al comercio en un modelo de bajo coste. Y además destrozó el efecto de marketing de las rebajas.

-Este año, las fiestas de San Agustín llenaron las calles. ¿Repercutió en el sector?

-Sí. No cabe duda que si hay gente en la calle la hostelería lo nota. También repercute en el comercio. Veías las terrazas llenas y actividad. Pero no solo ganamos nosotros, también la ciudad. Veías Avilés como una ciudad viva, dinámica y eso es bueno para el turismo. Atrae visitantes. Este año tardaron en llegar, pero llegaron.

-La actividad festiva se sucede a lo largo del verano. ¿La Ucayc prefiere este modelo o una semana grande potente?

-Este modelo está bien. Mantenemos la actividad durante tres meses. Pero no solo es el verano. Ahora tenemos septiembre con la Semana de la Tapa. Y luego Navidad, Antroxu, Semana Santa... Es un círculo para mantener la actividad en la ciudad. Las iniciativas surgen de la colaboración público-privada, por proyectos individuales o el Ayuntamiento. Lo importante es la imagen de una ciudad viva. Y eso atrae a la gente.

-¿Qué piensa la Ucayc de la proliferación de los mercadillos?

-Nosotros no estamos en contra de los mercadillos. De hecho, tenemos asociados que se dedican a la venta ambulante y también artesanos. La Ucayc rechaza la venta ilegal, fraudulenta y de productos falsificados; donde los manteros son unas víctimas más de una cadena mafiosa. Los mercadillos complementan la oferta de la ciudad. Todos pensamos en imágenes de ciudades europeas con mercadillos que son un atractivo turístico. La venta ilegal defrauda al país 6.000 millones anuales y destruye 40.000 empleos. Por eso, en colaboración con Oviedo y Gijón, hemos hecho la campaña 'Si eres legal, compra legal'.

-Antes citó la Semana de la Tapa, ¿qué más espera para el último trimestre?

-Estamos preparando para octubre la segunda edición de Avilés Tendencias. Y trabajamos en un convenio con la Asociación de Familias numerosas. En diciembre, se celebra el cuarenta aniversario de la asociación, y estamos trabajando para que sea especial. La Ucayc no descansa. El pasado año hicimos 23 actuaciones de promoción, con 1.200 empresas involucradas.

-¿Y que preparan para 2019?

-Mantendremos las actividades de promoción. De manera coordinada con el Ayuntamiento queremos dar un empujó a los tres centros comerciales urbanos de Avilés: el casco histórico, Versalles y Villalegre-La Luz. Queremos focalizar acciones para cada zona.

-¿Qué hacer ante Internet?

-No nos podemos oponer a los tiempos. Estamos trabajando en ello. Poder competir en Internet obliga a un gran esfuerzo para el sector. Estamos trabajando, concienciando al comercio para que busque sus oportunidades. Pero no es sencillo. Además, hay elementos que superan nuestro ámbito.

-¿A qué se refiere?

-Los grandes operadores internacionales hacen un daño atroz al comercio de ciudad y, con ello, a la ciudad. Todo sabemos lo que sucede cuando una zona pierde su comercio y hostelería: el valor de la vivienda cae, es menos atractiva y más insegura. Creemos que sería justo que esos grandes operadores paguen los impuestos por las ventas allá donde se hagan, no en su país de origen o donde tengan su domicilio fiscal. En esa situación, a lo mejor la competencia no es tan brutal. No es una idea fácil y aplicarla se escapa de nuestro ámbito. Pero algo se debe hacer para defender nuestro modelo de comercio que también es el modelo de ciudad europea: compacta, amigable, integrada...

-2019 es un año electoral, ¿qué pediría a los partidos?

-Algo tan sencillo como que sean sensibles a un sector clave en la economía local. Sabemos que el valor añadido viene de la industria y que tiene empresas con un gran número de empleos. La Ucayc somos 800 asociados que generan 3.000 empleos. Por eso deberían tener sensibilidad hacia el sector. Imagina como sería Avilés sin comercio, sin hostelería. Nosotros hacemos ciudad.

-¿Y cómo ocupamos los locales vacíos? ¿Son alquileres muy altos?

-Vivimos en un país con libertad económica y cada propietario fija el precio de alquiler que considera adecuado. Ahora mismo, los locales no se ocupan por la situación de crisis. En una época de bonanza puede afectar el precio de alquiler, pero las rentas han bajado.

-¿Cómo ve el proyecto del área metropolitana?

-Es fundamental para Asturias de cara a cincuenta años, irá más o menos rápido, pero no lo parará nadie. Necesitamos un nuevo modelo de gestión del territorio acorde a nuestra realidad y que pueda aprovechar todos los recursos que tenemos. Por eso es fundamental un buen plan de movilidad que aproveche infraestructuras como el ferrocarril.