La Navidad se instala en Las Meanas

Un árbol de grandes dimisiones luce iluminado en Las Meanas. / OMAR ANTUÑA
Un árbol de grandes dimisiones luce iluminado en Las Meanas. / OMAR ANTUÑA

El mercadillo, la feria de productos artesanales y el árbol lucen en el parque

J. F. GALÁN AVILÉS.

Complementos, utensilios de cocina, esencias o elementos decorativos son algunos de los productos, todos artesanales, que se pueden encontrar en la XIX Feria d'Advientu, dieciséis casetas instaladas a lo largo del paseo central del parque de Las Meanas. Al lado, bajo una carpa, está el mercadillo navideño, otros veinte puestos con una variada oferta de artículos que, a diferencia de la feria, no en todos los casos están hechos a mano. Ambos abrieron ayer al público. El horario es de once de la mañana a seis de la tarde, hasta el 6 de enero.

Sergio Palacios lleva varios años instalándose en la Feria d'Advientu. Vende productos térmicos de calor frío con efectos terapéuticos, desde zapatillas a sacos, de la empresa Sacotermia, con sede en Infiesto. Cerca está la caseta de Violeta Mik viene con una amplia gama de quemadores de incienso y esencias hechos en barro, desde casas hasta hórreos. «La venta depende mucho del tiempo. Si llueve y hace viento, malo. Lo peor es que cada año nos sale más caro venir. Cuando empecé, hace seis o siete años, eran unos doscientos euros y ahora anda por los 900, así que para que nos salga rentable hay que vender bien».

José Manuel Rodríguez, que atiende una caseta con cuchillería de Taramundi, útiles de cocina en madera y cestería, explica el porqué. «Hasta ahora el Ayuntamiento se hacía cargo de la instalación eléctrica, del suministro y del servicio de vigilancia, pero este año tenemos que asumirlos nosotros. Lo único que pone son las casetas, y claro, los costes han subido cerca de un 50%. En cuanto a las ventas, «durante estos primeros días la gente mira y aunque algo sale, cuando la venta se anima son los días previos a Nochebuena y a Reyes».

Otro de los artesanos que se ha instalado en la feria es Sorela Line, brasileña de padre italiano. Se estrenó el año pasado, y quedó satisfecha. «La gente de Avilés es muy abierta y valora la artesanía. Hago delantales divertidos, como es la cocina, si te gusta, y también algunos utensilios, bolsos de tela, jabones y aceite. Espero que la feria vaya bien y sobre todo que venga buen tiempo. Para nosotros es muy importante».

El sentir general de los artesanos es que la feria está «bien» pero que estaría aún mejor si se completase con una a o dos casetas a modo de bar que ofreciese productos propios de esta época del año. «Daría ambiente y atraería público, pero eso ya cosa del Ayuntamiento, no de nosotros», afirma de uno de ellos.

Desde ayer también luce en el paseo central del parque el gran abeto de Navidad iluminado.