«El paciente no suele asumir que la artrosis es parte del envejecimiento»

Riestra ofreció ayer una charla en la Casa de Cultura. / OMAR ANTUÑA
Riestra ofreció ayer una charla en la Casa de Cultura. / OMAR ANTUÑA

El doctor José Luis Riestra, presidente de la Sociedad Reumatológica Asturiana, reconoce que es una enfermedad «un poco frustrante»

C. DEL RÍOAVILÉS.

Uno de cada diez mayores de cuarenta años sufre artrosis, un porcentaje que oscila entre el 20 y el 25% a partir de los sesenta y alcanza el 80% a partir de los ochenta. Es una enfermedad que, además de estar íntimamente relacionada con el envejecimiento, algo que a los pacientes les cuesta asumir, es «un poco frustrante» porque no hay cura y es degenerativa. Así de claras dejó ayer las cosas el doctor José Luis Riestra, presidente de la Sociedad Reumatológica Asturias y ponente en la sesión que, con motivo del Día Mundial de las Enfermedades Reumáticas, se celebró en la Casa Municipal de Cultura.

Riestra señaló que se está investigando mucho en el campo de la genético, sin que hasta el momento se haya traducido en avances asistenciales. «No ha cambiado mucho la forma de tratar una artrosis ahora o hace diez años. Los pocos fármacos que tenemos para tratar esta enfermedad degenerativa del cartílago articular son suplementos», reconoció.

Hay factores hereditarios que se manifiestan en dolores en la mano, la columna y la cadera y luego están los hábitos de vida. El sedentarismo, el deporte en exceso o la obesidad son alguno de ellos. «Muchos atletas sufren artrosis secundaria precoz», señaló. La genuina o primaria, suele afectar a manos, columna, rodillas y pies. En una fase inicial se recetan suplementos de cartílago y de glucosamina que, según Riestra, «sí funcionan». «Si no sirvieran para nada, no seguirían financiados por la Seguridad Social, que no los eliminó tras el 'medicamentazo'», defendió.

Más adelante hay poco que hacer, y uno de los mayores problemas al que se enfrentan los enfermos es que «muchos no asumen que la artrosis es una parte más del envejecimiento» y «psicológicamente les cuesta aceptarlo». «El paciente tiene que colaborar y hacer ejercicios acordes a la edad. Los que se mentalizan van bastante bien», afirmó.