El palacio de Maqua descubre sus secretos

Los elementos de la galería se han desmontado y numerado para su reconstrucción./
Los elementos de la galería se han desmontado y numerado para su reconstrucción.

Las obras descubren una galería añadida en el patio interior que se eliminará si Patrimonio lo autoriza | Gran parte de las estructuras de madera no podrán ser restauradas y se harán réplicas para sustituirlas

YOLANDA DE LUISAVILÉS.

Más de dos meses de trabajo en el palacio de Maqua han servido para conocer un poco más de su historia y también para tomar decisiones sobre cómo debe continuar la rehabilitación. El desmontaje de la galería en el primer piso ya ha dejado claro que gran parte de uno de los elementos más singulares de este histórico edificio no va a poder ser recuperado. La madera del siglo XIX sin ningún tipo de tratamiento protector no ha resistido el paso de los años y su exposición a las condiciones climatológicas durante más de un siglo. Se han ido retirando y numerando los elementos que componen la galería uno a uno, pocos se podrán recuperar. Se harán réplicas exactas con madera tratada, ya que la galería quedará de nuevo sin protección superior, recuperando el palacio su imagen original.

En mejor estado se encuentran los rosetones que decoran la galería en su parte baja, pero también tendrán que ser restaurados y tratados para que puedan resistir muchos más años. En cuanto a los ventanales, algunos tampoco podrán ser recuperados. En su lugar se colocarán réplicas exactas que se crearán basándose en los que se han retirado, aunque sí se conservarán los cristales originales.

El avance de la obra ha permitido también descubrir un secreto que tenía guardado el palacio. Aunque los arquitectos municipales que han redactado el proyecto, Julio Redondo y Andrea del Cueto, lo sospechaban, no ha podido verificarse hasta que se iniciaron los trabajos. En el segundo piso se retiró la estructura que cerraba la galería, tras ella había un pasillo al que se accedía por dos puertas y que había convertido la galería en transitable de manera circular. Pues bien, una vez retirada esta estructura de la galería se vio que la fachada del edificio anexo al palacio, parte de su conjunto, que hoy ocupa Aguas de Avilés, tenía un ventanal en el segundo piso. Esto lleva a pensar en que en realidad la galería no tenía ese cierre, que es un añadido y que lo que había era un patio de luces entre los dos edificios, comunicados internamente por una puerta también.

Otro indicio que lleva a pensar que esto era así es el hecho de que la estructura de la galería que impedía ver esa unión con el edificio anexo poco tiene que ver en cuanto a sus decoraciones con la original que se puede ver en los otros tres frentes. El arquitecto municipal Julio Redondo explica que aunque la decoración ha sido hecha con sierra de calar, sus relieves no tienen nada que ver e incluso su dibujo, por lo que se piensa que pueda haber sido hecha esta reforma después de la Guerra Civil.

En todo caso, el hallazgo ya ha sido comunicado a Patrimonio, y serán los expertos del Principado los que decidan qué se debe hacer. La propuesta municipal pasa por no volver a colocar esta estructura y recuperar lo que se piensa que era la estructura original del palacio, colocando un ventanal en la fachada común con el edificio de Aguas de Avilés y convirtiendo nuevamente este espacio en un patio de luces para las dos casonas.

Para contribuir a ello también se prevé retirar la estructura de hierro y metacrilato que actualmente cubre este patio tanto en la parte superior como en la lateral, impidiendo ver la calle Cabruñana desde el palacio. La luz natural volverá a entrar con fuerza en el edificio histórico, pero también la lluvia, por lo que se ha acometido ya los trabajos de impermeabilización del patio inferior y se cambiarán las canalizaciones de la cubierta, todavía originales y por tanto estrechas y de un material que pocas garantías da de cumplir sus funciones de evitar humedades. Que la galería quede de nuevo abierta también obliga a poner especial mimo en el tratamiento de sus maderas.

Originales

El objetivo es que el palacio de Maqua vuelva a tener la imagen más parecida a la de mediados del siglo XIX, cuando se construyó. De ahí que las puertas también hayan sido retiradas para que puedan ser restauradas. Parte de la cerrajería también tendrá que ser cambiada, pero en general, las puertas están en buenas condiciones para que los restauradores puedan hacer el trabajo necesario para recuperarlas. Los techos de las plantas nobles, la segunda y la tercera, serán también objeto de trabajo de los restauradores para recuperar las pinturas que los decoraban. De momento, eso todavía está pendiente, ya que las obras están centradas en las canalizaciones eléctricas y de saneamiento. Ya se ha decidido que se mantendrán las originales de la calefacción y también los radiadores.

Donde menos trabajo hay es en el singular espacio del bajocubierta, más de cien metros cuadrados, dedicado a salón de usos múltiples para presentaciones, reuniones o exposiciones relacionadas con las empresas que se puedan ubicar en el palacio o con otras que alquilen el espacio. Si no surgen inconvenientes, en la próxima primavera ya podrá ser utilizado, como el resto del palacio.

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