El paseo de la ría homenajea a un político «que soñó un Avilés mejor»

Abrazo emocionado de la viuda de Manuel Ponga y la alcaldesa ante el presidente del Principado en funciones y el presidente de la Autoridad Portuaria . / MARIETA
Abrazo emocionado de la viuda de Manuel Ponga y la alcaldesa ante el presidente del Principado en funciones y el presidente de la Autoridad Portuaria . / MARIETA

La inauguración del paseo Manuel Ponga une a la sociedad avilesina para reconocer el legado de un alcalde y presidente portuario «disruptivo»

FERNANDO DEL BUSTOAVILÉS.

«Hubo un alcalde que soñó un Avilés limpio, abierto a la mar, donde la gente pudiera pasear al lado de la ría sin tener que taparse las narices, que imaginó a los jóvenes avilesinos disfrutando de la ría». Ese alcalde, que también ejerció la Delegación del Gobierno, y fue presidente de la Autoridad Portuaria, fue Manuel Ponga (Gijón, 1936; Avilés, 2018). Desde ayer el paseo de la ría lleva su nombre para homenajear esa trayectoria después de que el consejo de administración de la Autoridad Portuaria lo aprobase, tal como explicó ayer su presidente, Santiago Rodríguez Vega.

A lo largo de la margen derecha de la avenida de Conde de Guadalhorce, dos placas recuerdan que en 2005, bajo la presidencia de Manuel Ponga, comenzaron las obras del paseo de la ría. La viuda de Manuel Ponga, Juana Mari Esparta, se encargó de destapar uno de los monolitos. La acompañaban sus tres hijos: Paula, Belén y Bernardo. El presidente del Principado en funciones, Javier Fernández, y la alcaldesa de Avilés en funciones, Mariví Monteserín, que se sumaron al centenar de representantes de toda la sociedad avilesina que asistieron.

La celebración fue abierta por el coro del Centro de Mayores de La Luz, dirigido por Fran Carreño. Manuel Ponga fue uno de sus integrantes ya que, como recordaba su viuda, «le gustaba mucho cantar» y se mantuvo fiel a los ensayos hasta que el progreso de la enfermedad lo impidió. Ayer cantaron 'La sirena' y 'Avilés', dos obras que le gustaban mucho a Ponga porque reflejan la unión de mar y ciudad, una fusión que simboliza el paseo, según explicó ayer Santiago Rodríguez Vega.

«Esto es un reconocimiento sincero a una persona peleona, innovadora y transgresora, lo que ahora se llama una persona disruptiva», comentó Rodríguez Vega, que también elogió la singularidad y habilidad de Manuel Ponga.

Así, recordó como en su etapa de alcalde afrontó el reto de recuperar la ría como un espacio urbano, además de destacar su aportación al puerto de Avilés. «Hace 25 años, el valor de los activos del puerto era de 60 millones de euros y hoy es de 160», apuntó para glosar una gestión donde se inició la amplificación de los muelles de Raíces, se construyó la nueva lonja, se aumentó el calado de la curva de Pachico, se pusieron en marcha los pantalanes deportivos en las inmediaciones de la ciudad, se recuperó medioambientalmente San Balandrán, el paseo de la ría... Un listado de inversiones que sentaron las bases de la actividad portuaria en del siglo XXI y una nueva relación con la ciudad.

«Seña de identidad de Avilés»

De esa manera, Rodríguez Vega consideró justificado «un reconocimiento a una persona que es seña de identidad de Avilés». El presidente de la Autoridad Portuaria entregó como recuerdo a Juana Mari Esparta dos reproducciones pequeñas de la placa con el nombre del paseo. La viuda de Manuel Ponga agradeció el homenaje. «Es un día de emociones fuertes, de verdad; acompañado por sus hijos y por todos los que le quisieron de verdad», apuntó.

Esparta recordó que Ponga había soñado por «un Avilés más limpio, más verde, con una ría saneada y donde la ciudad no viviese de espaldas a ella, quería un paseo como este. Peleó incansablemente por ello. Yo le decía que era imposible y él me respondía que no, que si habían saneado el Támesis, también podríamos nosotros». Destacó que tuvo la suerte de «vivir mucho de sus sueños, aunque nunca imaginó que este paseo llevaría su nombre», desvelando que no dudaba en enseñar la ría recuperada a sus visitas. «Vivía tan intensamente la ciudad que en sus momentos tan difíciles, después de una operación de siete horas, lo primero que me pedía cuando iba a verlo a la UVI eran los periódicos para saber cómo estaba la ciudad».

Por su parte, el presidente del Principado, Javier Fernández, recordó la «ilusión por Avilés» que siempre tuvo Manuel Ponga. Y Mariví Monteserín destacó que «a lo largo de su vida dejó huella en la ciudad y en el puerto».