«Pepe Vallina era un hombre cercano y comprometido con Avilés y la comarca»

Amigos y conocidos expresaron su pésame a la familia en el funeral. / MARIETA
Amigos y conocidos expresaron su pésame a la familia en el funeral. / MARIETA

Numerosos amigos, empresarios del sector y trabajadores de Embutidos Vallina acuden al funeral de uno de los propietarios de la firma

J. F. GALÁNAVILÉS.

Numerosos amigos, allegados, trabajadores de la empresa y empresarios vinculados a los sectores de la alimentación y la hostelería arroparon a la familia en el funeral de José Luis Vallina, Pepe Vallina, celebrado ayer en la iglesia de San Nicolás de Bari. Presidido por Lenin Darwing -sacerdote que sustituye temporalmente al párroco, Alfonso López, de peregrinación por Europa- pronunció la homilía Juan Antonio Blanco, diácono permanente de la diócesis. En su discurso recordó al difunto como a un hombre «que recibía la eucaristía semanalmente y sentía gran devoción por Nuestro Padre Jesusín de Galiana», a cuya cofradía pertenecía.

Pepe Vallina era miembro de la familia propietaria de Embutidos Vallina, empresa del sector de la alimentación puntera en Asturias. Con sede en Avilés, inició su andadura en 1902, y desde 1976 tiene su principal centro de producción en La Laguna (Castrillón). Cuenta con delegaciones en Galicia, País Vasco, Castilla León y Madrid, emplea a más de cien trabajadores y posee flota de camiones propia. Junto a sus hermanos Carlos y Prudencio, este último difunto, Pepe Vallina llevó las riendas de la centenaria empresa desde los años noventa hasta que a principios de la presente década, tras su jubilación, ambos cedieron el testigo a la que ya es la quinta generación de los Vallina, formada por nietos y biznietos del fundador.

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Canciones y 'arrozada'

Al margen de su faceta empresarial, Pepe Vallina colaboraba estrechamente con numerosas iniciativas, muy especialmente con las que se llevan a cabo en Miranda, como la 'arrozada', el Festival del Arroz a la Asturiana, y era uno de los habituales en los Encuentros de las Canciones de Sobremesa de la parroquia. También fue vocal de la Cámara de Comercio de Avilés bajo la presidencia de Antonio Sabino, quien le recuerda como «un hombre cercano y comprometido con su ciudad y su comarca».

Embutidos Vallina inició su andadura en 1902 con un puesto en la antigua plaza del Pescado, en el mismo inmueble del que hoy parte la pasarela que conduce al Niemeyer, abierto por José Vallina y su esposa, Josefa Infiesta, los fundadores de la saga. Con el paso del tiempo sus descendientes trasladaron el negocio al Carbayedo y posteriormente a la calle de Galiana, con la apertura a mediados de los años cuarenta de una carnicería que se mantuvo hasta 2017. Su bandera es la longaniza de Avilés, elaborada de forma artesanal a partir de una cuidada selección de carnes de cerdo y especias y embutida en tripa natural, y también comercializa una amplia gama de productos, tales como embutidos, carnes, fiambres, quesos y jamones.

Casado con María del Carmen Valdés Blanco y padre de cuatro hijos, Esperanza, Carlos, Carmen y Lucía Vallina Valdés, Pepe Vallina falleció el domingo a los 83 años de edad. Al término del funeral, el diácono agradeció en nombre de la familia las numerosas condolencias y muestras de afecto recibido y posteriormente los presentes entonaron el 'Estrella de los Mares'.

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