«La perrera debería estar al menos a un kilómetro de las viviendas»

Los vecinos de La Curtia y Miranda, reunidos en asamblea. / MARIETA
Los vecinos de La Curtia y Miranda, reunidos en asamblea. / MARIETA

Los vecinos de El Forcón y La Curtia presentan un escrito en Avilés y Castrillón, alegando varias «deficiencias técnicas y jurídicas»

ALEJANDRO L. JAMBRINAAVILÉS.

Las asociación de vecinos La Llosa del Forcón y La Curtia siguen adelante con su guerra contra el albergue mancomunado de animales. Los vecinos volvieron a reunirse esta semana tras conocer que la mesa de negociación sigue evaluando una finca en la zona para construir en ella el albergue de animales.

Tras la asamblea, los vecinos presentaron ayer un escrito de alegaciones en los ayuntamiento de Avilés y Castrillón. « Entendemos que el certificado urbanístico municipal emitido por el Ayuntamiento de Castrillón establece que la finca que sea compatible con el uso del albergue de animales debe guardar, como mínimo, cien metros respecto a cualquier vivienda, algo que la finca de La Curtia que se valora no cumple en absoluto», matizaron los vecinos en su escrito.

Por otra parte, hacen alusión a la normativa de Castrillón referente al tipo de especies animales, que cataloga las licencias en tres grupos: ganado mayor (vacuno y equino), ganado menor (ovino y caprino) y un tercer grupo en el que se engloban el ganado porcino y avícola, el conejero y las perreras. «Partiendo de esta norma, entendemos que una instalación como la perrera debería de estar a un mínimo de un kilómetro de las viviendas y le recordamos a la mesa de contratación que existen dos viviendas situadas a menos de cien metros, una situada a veinte metros y otra a 46 metros de la finca donde se pretende implantar el albergue».

En su escrito, los vecinos también hacen referencia a que la finca de La Curtia no dispone de alcantarillado «y para acceder al mismo se tiene que pasar por tres fincas privadas que no van a dar ningún tipo de facilidades», pues sus propietarios han firmado un documento de negativa a la perrera junto a otros 505 vecinos de la zona. «También sería necesario el permiso de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico porque sería necesario atravesar el río de Nondivisa, con las graves consecuencias de contaminación que podría acarrear este tipo de obras», concluyen los colectivos vecinales.

La alcaldesa

También recuerdan que siguen a la espera de para poder tener una entrevista urgente con la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, «con el fin de explicarle los motivos por los cuales no nos parece correcto, bajo el punto de vista técnico y jurídico, la implantación de esta instalaciones en la proximidades de una población en la que residen más de 1.500 habitantes», concluyeron.