El PP pide la dimisión del director de Ganadería por falta de vigilancia

Las instalaciones de La Luz actualmente. / PATRICIA BREGÓN
Las instalaciones de La Luz actualmente. / PATRICIA BREGÓN

«En pleno siglo XXI no vale con ponerse a disposición para solucionar problemas como el de Cancienes, hay que prevenirlos», asegura Luis Venta

L. V. AVILÉS.

El secretario general del PP, Luis Venta, pidió ayer domingo la dimisión del director general de Ganadería del Gobierno del Principado, Ibo Álvarez, por su «inoperancia» en materia de bienestar animal y no haber evitado casos como el detectado la pasada semana en una granja de Cancienes, en Corvera, donde se encontraron 180 animales hacinados, desnutridos y, algunos, muertos.

Para Venta, es «inaudito que un director general de Ganadería justifique su inoperancia alegando que cumplen un mínimo de inspecciones» y lo que debería hacer es dimitir porque en pleno siglo XXI no vale con ponerse a disposición para solucionar los problemas como éste, «hay que prevenirlos y evitarlos y en este caso los gobiernos socialista del Principado y Corvera han mirado para otro lado».

En su opinión, el Gobierno de Javier Fernández cumple un porcentaje mínimo de inspecciones para evitar multas de la Unión Europea, pero que el director general no puede seguir ni un minuto más por «su absoluta dejadez» y no haber evitado un caso como el de Cancienes.

Agentes del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil realizaron el jueves día 26 de julio una primera inspección de la finca de La Menudera a raíz de una denuncia anónima. Una vez constatado que efectivamente había indicios de un posible caso de maltrato y abandono animal, al día siguiente varios agentes se personaron en la explotación acompañados de una veterinaria del Principado, tomaron declaración a los propietarios, dos hermanos ya entrados en años, y abrieron las referidas diligencias.

Esa misma tarde visitaron la finca miembros de la Asociación Nacional Animales con Derechos y Libertad, Anadel. Según su portavoz, Elena López, el espectáculo era dantesco. Unos quince perros sarnosos y desnutridos, diez vacas y dos yeguas nadando en un mar excrementos de un metro de profundidad bajo una techumbre que amenaza derrumbe, dos animales muertos, multitud de gallos, gallinas y hasta patos revoloteando por el interior de la vivienda, también en condiciones insalubres.

La Consejería de Agroganadería esgrime que en su inspección anual, llevada a cabo por una empresa externa, solo se constató la presencia de siete vacas y dos equinos y que en todo caso dichas inspecciones se centran enfermedades concretas. La La Guardia Civil atribuye a la propiedad un supuesto delito de maltrato y abandono animal, tal y como vanzó este periódico.

 

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