La Policía Local pone coto a la venta ambulante ilegal y multiplica por diez las denuncias

Venta de bolsos supuestamente falsificados en Avilés. / MARIETA
Venta de bolsos supuestamente falsificados en Avilés. / MARIETA

Los agentes controlaron la venta de productos falsificados o prohibidos y también la ausencia de licencia

YOLANDA DE LUIS AVILÉS.

El número de denuncias de la Policía Local por incumplimiento de las ordenanzas municipales creció el año pasado más del 23%. Concretamente se tramitaron en la comisaría de la calle José Cueto 131 expedientes por infracciones frente a las 106 del ejercicio anterior. Este crecimiento se debió fundamentalmente al fuerte control sobre la venta ambulante. El año anterior prácticamente no se había puesto ninguna denuncia por incumplimiento de la normativa municipal que regula la venta en la calle en Avilés, sin embargo, el pasado se abrieron expedientes por 65 infracciones relacionadas con esta ordenanza. Tampoco en los años anteriores, 2016 y 2017, el número de denuncias por esta ordenanza había sido importante. En el primero de los ejercicios fueron tres y en el segundo fueron seis las que se tramitaron por la Policía Local.

La venta ambulante en la ciudad está regulada en una ordenanza desde febrero de 2005. En ella se establece que para este tipo de comercio es necesario contar con una autorización municipal y se recoge tanto la venta en el mercado de los lunes como la que se puede producir en ferias y mercadillos ocasionales. Las infracciones pueden ser desde el impago del precio público establecido, instalarse sin autorización, la venta de productos falsos o la venta de productos alimenticios incumpliendo la normativa sanitaria, entre otras.

El año pasado, la Unión de Comerciantes de Avilés y Comarca, en colaboración con las asociaciones de Oviedo y Gijón, lanzó precisamente una campaña contra la venta de productos falsificados y reclamaron una mayor intervención a los Ayuntamientos para hacer aplicar la ley. Según estima la Ucayc, la comercialización de falsificaciones les supone a sus socios al año unas pérdidas de alrededor del 10%. Su presidente, José Manuel García 'Roxín' señalaba recientemente que a nivel estatal la venta ilegal defrauda al país 6.000 millones anuales y destruye 40.000 empleos.

Dos de las operaciones mayores de control de este tipo de productos falsificados en 2018 se produjeron en un bazar de productos de telefonía y electrónicos en la calle de La Cámara y la otra tuvo lugar el pasado mes de diciembre en un control de acceso al mercado de los lunes en donde la Policía Local intervino 354 prendas falsificadas que iban a ser puestas a la venta en la plaza.

También el año pasado se realizó una inspección en la venta de productos alimenticios en el mercado de los lunes y las zabarceras tuvieron que dejar de comercializar huevos caseros dada la prohibición expresa en la ordenanza municipal de su venta. Fue una medida polémica, ya que ellas perdieron una fuente de ingresos y los consumidores un producto habitual en su nevera que es difícil de encontrar de otra forma.

Las sanciones que puede imponer el Ayuntamiento por el incumplimiento de la ordenanza de venta ambulante pueden ser la retirada del permiso de venta durante dos o tres días y multas que oscilan entre los 300 y 600 euros en función de la infracción cometida.

Limpieza y terrazas

Hay otras cuatro ordenanzas más sobre las que la Policía Local realiza un control expreso. Son la de limpieza, la de parques y jardines, la de ruidos y la de terrazas. En las tres primeras, los agentes hicieron el año pasado menos denuncias que en el anterior. Es llamativa especialmente la de limpieza, ya que, según la memoria de la Policía Local, se tramitaron veinticinco denuncias relacionadas con esta normativa, cuando un año antes habían sido 56. De los últimos cuatro, fue 2018 el ejercicio en el que hubo un menor número de infracciones, ya que en 2017 habían sido 32 y un año antes 49 las tramitadas. Esta ordenanza incluye la normativa en cuanto a la recogida de residuos, pero también las pintadas, la colocación de carteles, el abandono de enseres, la limpieza de fincas o afecciones a la vía pública por obras.

Por lo que se refiere a la ordenanza de ruidos, se levantaron el año pasado nueve denuncias, frente a quince en el anterior ejercicio y catorce y veinte en 2017 y 2016, respectivamente. También bajaron a la mitad las tramitaciones en relación a los parques y jardines pasando de seis a tres en 2018.

Por contra, la Policía Local hizo el año pasado alguna denuncia más en relación a la ordenanza que regula las terrazas hosteleras en el municipio. Fueron 29 frente a las 27 de un año antes. En este caso las multas oscilan entre los 250 y 500 euros en caso de infracciones leves, y de 1.001 a 2.500 junto a la inhabilitación por do o tres años para obtener licencia si son muy graves. A pesar de este leve crecimiento en el número de tramitaciones efectuadas, la cifra está muy lejos de la que se dio en el año 2016, cuando los agentes levantaron 65 actas en relación a incumplimientos en las terrazas hosteleras.

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