«Ahora la política me pone de mal humor»

José María León en el Náutico, delante de la playa de Salinas. / MARIETA
José María León en el Náutico, delante de la playa de Salinas. / MARIETA

José María León Pérez, exalcalde de Castrillón: «Los que defienden la conexión ferroviaria con el aeropuerto son los mismos que hace veinte años rechazaron el proyecto»

J. F. GALÁN SALINAS.

Alcalde de Castrillón en tres períodos diferentes (1995-96, 1999-2003 y 2004-2007) el doctor José María León Pérez , disfruta de su jubilación en Salinas, la ciudad en la que nació en 1930. Asegura vivir apartado de la política, si bien forma parte de la directiva regional de Foro Asturias.

-¿Qué le llevó a la política?

-Empecé en 1977, poco antes de las primeras elecciones. Fui presidente de Alianza Popular en Avilés y años después, cuando ya me aproximaba a la edad de jubilación, me propusieron encabezar la lista municipal en Castrillón. Y acepté.

-¿La echa en falta?

-En absoluto. Salí asqueado.

-¿Por qué?

-A lo largo de los años comprobé que no todo el mundo hace lo que dice. Hay gente que entra en política no para defender los intereses de los ciudadanos, sino los personales o los de su propio partido, para medrar.

-El primero de sus tres mandatos duro poco más de un año.

-Quince meses. El PSOE e Izquierda Unida presentaron una moción de censura, y la ganaron. Entonces entregué el bastón a Francisco Arias y me fui a la oposición.

-¿Cómo fue su relación con Arias y con el resto de concejales de otros partidos?

-Yo siempre he procurado no ser irascible. Tengo que admitir que a raíz de aquella moción perdí bastante interés en la política.

-En cambio volvería a presentarse a la reelección.

-En 1999 volvimos a ser la lista más votada sin mayoría absoluta, pero PSOE e IU no se entendieron y completamos la legislatura.

-Entonces el PP aglutinaba al centro-derecha.

-Ahora ya no es tanto así. Hay mucha dispersión. Yo formó parte de Foro, el partido que fundó Cascos, al que siempre he admirado y con el que mantengo una estrecha relación. Ayudó mucho a Castrillón, y como soy agradecido me comprometí a serle fiel.

-¿En qué?

-Por ejemplo gracias a él se construyeron las aceras que unen Vegarrozadas y Raíces, una obra importante que acometió el Ministerio de Fomento, del que entonces era titular, a cambio de que el Ayuntamiento asumiese ese tramo de carretera nacional. También había un proyecto para llevar el ferrocarril hasta el aeropuerto.

-Ese proyecto sigue sobre la mesa.

-Creo que es necesario materializarlo. Da la impresión de que los mismos que entonces lo rechazaban se dan cuenta ahora, con veinte años de retraso, de la importancia de esa conexión.

-En 2003 fue usted quien accedió a la alcaldía gracias a una moción de censura. ¿Cómo se gestó?

-Con el apoyo de cuatro concejales del PSOE. Fue algo sonado. Recuerdo que el día del pleno vino gente de fuera en autobuses a boicotear la sesión y que la entonces alcaldesa, Ángela Vallina, de IU, se resistía a ceder el bastón, pero al final no le quedó otro remedio.

-¿Qué recuerdos guarda de sus años como alcalde?

-Castrillón tuvo muy buenos alcaldes, como José Fernandín, que era socialista, o como mi abuelo, que falleció en 1925. Yo venía con esa ida, hacer los posible por mejorar la vida de mis vecinos, pero como no tenía mayoría absoluta estaba maniatado. El PSOE e IU ponían trabas a todo por el simple hecho de que gobernaba el PP.

-¿Le quedó alguna espina clavada?

-Lo del ferrocarril al aeropuerto y la zona rural, a la que no pude dispensar toda la atención que merece. Lo impedía la oposición, cuyo único afán era fastidiar.

-Desde su marcha el concejo está gobernado por IU ¿Cómo valor su gestión?

-Ángela Vallina era muy radical, y supongo que seguirá siéndolo, pero la actual alcaldesa, Yasmina Triguero, es otra cosa. Está trabajando con rigor y seriedad, es más accesible y no se opone a todo, como hacía su predecesora.

-¿Cree que el centro derecha puede recuperar la alcaldía?

-Lo veo difícil. El PP no anda bien, y Ciudadanos no sé a qué juega.

-¿Por qué abandonó el PP?

-A finales de 2006 me diagnosticaron un cáncer de colon. Sufrí como un perro, pero afortunadamente sigo aquí para contarlo. Al margen de mi enfermedad, hubo decisiones de la cúpula regional del partido que me defraudaron profundamente, y al ver que aquello no funcionaba decidí irme con Cascos, como tantos otros. Eso sí, reconozco que Foro y el PP comparten un mismo ideario político.

-¿Qué le defraudó?

-Hubo intrigas, enfrentamientos internos, y fui perdiendo confianza, no en el PP, sino en la gente que entonces manejaba el partido en Asturias. Ovidio Sánchez fue un presidente muy regular.

-Foro ha ido a menos. ¿Qué recorrido le queda?

-Aunque tenemos un diputado y una senadora Foro es un partido regional, y desde ahí poco se puede hacer. Es el único que sigue defendiendo Asturias, pero nos falta fuerza. Habría que hacerlo con más ahínco.

-Usted forma parte de la directiva regional.

-Ahí sigo, pero con escaso cometido.

-¿Vería con buenos ojos que ambos partidos presentasen una candidatura común de cara a las elecciones municipales y autonómicas de 2019?

-Está claro que fragmentada la derecha no tiene posibilidades, pero no quiero decir más, no vaya a ser que alguien me malinterprete.

-¿Cómo ve el panorama político a nivel nacional?

-Simplemente desastroso. Zapatero le hizo mucho daño a este país, casi un millón de parados al año durante los últimos tres de su mandato y miles de empresas destruidas, y Pedro Sánchez, que llegó al poder sin pasar por las urnas y sin ningún pacto de gobierno, va camino de superarlo. Se pliega a los independentistas y está empeñado en tumbar las reformas que evitaron que España se hundiese en el abismo. Eso hay que reconocérselo a Rajoy, que por otra parte debería de haber dimitido para forzar elecciones. Parece que lo único importante es enfrentar a la gente a base de remover la Guerra Civil ochenta años después, pero teniendo únicamente en cuenta los desmanes cometidos por una parte, no los de la otra, y ofrecer una falsa imagen de modernidad. Pedro Sánchez va a hundir el país, es para echar a correr.

-¿Cree que el 1 de octubre hubo un golpe de Estado?

-Llamarlo golpe de Estado me parece excesivo. Lo que hubo fue un ataque rastrero y vil a las instituciones, a las fuerzas de seguridad, a las que se ha vilipendiado, y a la democracia.

-¿Qué opinión le merece al auge de los populismos?

-Siempre he admirado a países como Estados Unidos o el Reino Unido, en los que había dos partidos fuertes que se alternaban en el poder. Ahora todo está muy fragmentado. Tanto partido solo sirve para dar cobijo a gente sin conocimientos que solo ve en la política una manera de ganarse la vida.

-¿A qué dedica ahora su tiempo?

-Vida tranquila, nada de política. Me pone de mal humor.

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