La primera película avilesina ya suena

Carlos Feijóo, Yolanda Galindo y Juan Bonifacio. / A. L. J.
Carlos Feijóo, Yolanda Galindo y Juan Bonifacio. / A. L. J.

Editan el DVD sonorizado del rodaje del traslado de los restos del Adelantado | Se grabó en 1924 con ocasión de la visita de una comitiva de La Florida que acompañó a Pedro Menéndez hasta San Nicolás de Bari

ALEJANDRO L. JAMBRINA AVILÉS.

Avilés Acción Film Festival arrancó ayer una nueva jornada con la presentación del DVD 'Avilés 1924', la primera película que se filmó en la ciudad con ocasión del traslado de los restos mortales de Pedro Menéndez y la visita de una comitiva de americanos residentes en San Agustín de la Florida. La película se conservó durante años en el Archivo Municipal y su restauración se ha llevado a cabo desde el año 1997. El exdirector de la Filmoteca de Asturias, Juan Bonifacio, fue la persona encargada del proyecto durante los últimos treinta años.

«Es un archivo muy valioso que estaba en riesgo, pues la película es altamente inflamable y pesamos que sería adecuado restaurarla y digitalizarla para ponerla a disposición del público», explicó Bonifacio en la presentación del DVD en la Factoría Cultural. La restauración del archivo fue el primer proyecto que llevó a cabo Bonifacio como gerente de la Filmoteca.

La otra parte del proyecto ha sido acompañar las imágenes de una música adecuada. La directora de orquesta, Yolanda Galindo, ha sido la encargada de esta tarea, aconsejada por el propio Bonifacio y del profesor Carlos Feijóo, que diseñó la carátula del DVD. «Mi padre me enseñó la importancia de la música viendo películas de Charlot y cada fotograma debe tener la música perfecta», aseguró el ex director. Galindo explicó en la presentación que «la música sigue una temática acorde al origen de los compositores, con temas americanos, españoles y asturianos de la época». Así, la 'Danza prima' se pueden escuchar en la cinta acompañando imágenes de los bailes que se hacían en el Club Náutico de Salinas.

La película está dividida en dos partes. Dura media hora y en ella se puede ver como era el Avilés de los años veinte. Las vestimentas, los coches o las calles embarradas por las que paseó una comitiva de americanos a los que los avilesinos recibieron con honores en una jornada de fiesta. Se puede descubrir, por ejemplo, una recepción en el ayuntamiento al embajador americano, Mr. Moore o las excursiones a Salinas, Arnao o Llaranes. Es llamativo ver las caras de sorpresa de los vecinos de la villa, poco o nada acostumbrados a ver una cámara. También se registra en el film una misa en la iglesia de Santo Tomás en honor a Pedro Menéndez, y el posterior entierro en la parroquia de San Nicolás. En definitiva, «un registro histórico de un Avilés olvidado», comentó Bonifacio.

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