El Principado pide a La Fontana una lista de ancianos ingresados y sus familiares

Acceso a la residencia de mayores de La Fontana en la plaza de España, en la mañana de ayer sábado. / MARIETA
Acceso a la residencia de mayores de La Fontana en la plaza de España, en la mañana de ayer sábado. / MARIETA

A pesar de que es una residencia privada, la Consejería quiere supervisar el cierre cautelar para velar por los derechos de los internos

ALBERTO SANTOS AVILÉS.

La residencia de personas mayores La Fontana de Avilés es privada y no tiene ningún concierto con el Principado. Aún así, la Consejería de Servicios y Derechos Sociales, quiere seguir muy de cerca el proceso de cierre cautelar decretado el pasado viernes, dentro de un expediente abierto que también incluye la retirada de la autorización para mantener su actividad como geriátrico.

Según ha podido saber este periódico, el departamento que dirige la consejera Pilar Varela le ha pedido a la empresa que gestiona el geriátrico ubicado en la plaza de España, número 3, que entregue antes del martes todos los datos de las personas que están ingresadas y de sus familiares.

La finalidad es conocer de forma exacta el número de ancianos que tiene La Fontana, así como su situación familiar para que la consejería pueda supervisar el proceso de desalojo. El gobierno regional no quiere que ninguna de las personas ingresadas quede desamparada a raíz de la decisión del cierre cautelar, por lo que velará por los derechos de los ancianos.

El Principado anunció el viernes la apertura de un expediente por el que se decidía «el cierre cautelar del establecimiento en el plazo de diez días hábiles» y el inicio del procedimiento para una posible revocación de la autorización de la Consejería al citado centro en 2017 para la prestación de servicios de atención residencial a personas mayores. El motivo era un atestado de la Policía Nacional en el que se daba cuenta del hallazgo el pasado fin de semana de un anciano solo en la calle de madrugada. Tras su identificación, los agentes descubrieron que era un interno de La Fontana y que el resto de personas que había en ese momento no recibían ningún cuidado. Uno de ellos estaba tendido en el suelo junto a su cama y tuvo que ser trasladado al Hospital San Agustín.

Desacuerdo

El geriátrico está ahora gestionado por una sociedad, Saidaro S. L., aunque al frente de la gestión siguen estando dos hermanas que ya no figuran oficialmente en la empresa. Su representación ha sido sustituida por un hijo y una nuera de una de ellas. Las dos hermanas permanecían ayer en el interior de la residencia, aunque, por cuarto día consecutivo, denegaron dar su versión de los hechos a preguntas de LA VOZ DE AVILÉS. En cualquier caso, no están de acuerdo con la decisión adoptada del cierre cautelar.

La consejera Pilar Varela explicó el viernes que la adopción de estas medidas se produce a raíz del informe recibido el jueves en el servicio de inspección de la consejería, en el que se detalla una actuación llevada a cabo por las fuerzas de seguridad en la madrugada del domingo, tal y como adelantó este periódico.

Por su parte, la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, aseguró ayer sobre la residencia que «ya ha habido problemas en el pasado, pero la consejería está actuando rápido y bien, y esperemos que las medidas sean contundentes con este tipo de actuaciones que no debemos permitir de ninguna manera».

El geriátrico también tiene pendiente una orden de desalojo por impago del alquiler a los dueños del edificio tras una resolución judicial.

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